Más allá de los motivos que llevaron al presidente municipal Marcos Aguilar Vega a cancelar definitivamente la concesión de parquímetros y bicis compartidas (el Incumplimiento de la empresa para comenzar a prestar el servicio y porque dijo ser “sensible” a la economía de las familias), quizá llegó el momento de que él –en la soledad de su amplia oficina en el Centro Cívico- mire la ciudad a través del enorme ventanal, y en un acto de humildad (que parece no conocer ), realice una introspección y analice el por qué ha derrochado  su enorme capital político en tan poco tiempo.

Que llegó a la presidencia municipal de Querétaro con una gran legitimidad, no hay duda; que los habitantes de la capital creyeron y confiaron en él, tampoco… que hoy hay en el municipio inconformidad y desilusión en no pocos gobernados, es una realidad.

“Tengo la visión de hacer de Querétaro el mejor municipio del mundo”, dijo a pocos días de haber rendido protesta ¿Qué fue lo que sucedió entonces? Sólo él lo sabe, pero varios de sus espectaculares anuncios, se han quedado en eso: anuncios …

Prometió que con el costosísimo y cuestionado arrendamiento de un helicóptero la seguridad del municipio sería reforzada, igual que con la experiencia y trayectoria del General Rolando Hidalgo Eugenio Eddy… hoy eso es solo un mal recuerdo…

Prometió que con la instalación de un sistema de fotomultas, se acabarían las “mordidas” y los recursos que se obtuvieran por esta vía serían destinados a proyectos para favorecer la movilidad del peatón… el proyecto fue a dar también al cajón de los recuerdos…

Prometió (en mayo del año pasado) que la presa El Salto en la delegación Santa Rosa Jáuregui, haría a la capital más segura y eficiente: “Con esta presa vamos a dar una solución a este grave problema, reteniendo el agua en la Zona Norte para evitar las inundaciones en las zonas bajas, permitiendo un porcentaje muy alto de alivio del dren El Arenal. Esta obra incrementa nuestra capacidad para sobrellevar las temporadas de lluvia sin incidentes lamentables” … la obra está parada desde hace siete meses… y las lluvias ya están prácticamente aquí…

Ahora bien, que la cancelación de esta concesión de parquímetros a la empresa Aquiles Park –la cual ya contaba con un amparo- no le costará nada al municipio, y en consecuencia a los capitalinos… habrá que verlo; en tanto, ahora ¿tiene Marcos un buen pretexto para seguir ocultando celosamente el contrato  porque “como hay un incidente en trámite, debe mantenerse en reserva”? y ¿Podría todo esto en realidad obedecer a tratar de salvar su tan desgastada imagen en aras de una reelección, además de su campaña en las colonias con el “programa” de la carita con lentes?