El Papa Francisco aseguró hoy que los menores migrantes no acompañados son “los nuevos medio-huérfanos”, y aseguró que ellos necesitan ser acogidos “con paternidad y maternidad”.

“Hablando de huérfanos ahora existen nuevos ‘medio-huérfanos’: jóvenes y niños que vienen solos a nuestras tierras y tienen necesidad de paternidad y maternidad. Quisiera subrayar esto: en las embarcaciones tantos vienen solos y necesitan esto”, indicó. 

 El Papa hizo estas reflexiones durante una audiencia que concedió, en el Palacio Apostólico del Vaticano, a los participantes en el Capítulo General de la Orden de los Clérigos Regulares Somascos, cuya labor es –justamente- la atención a los huérfanos.

Más adelante, el pontífice habló sobre las estructuras eclesiásticas y reconoció que estas, en ciertos casos, “dan falsa protección” o “frenan el dinamismo de la caridad y del servicio al reino de Dios”.

Por eso, instó a no tener miedo de “dejar los odres viejos” y afrontar la transformación de las estructuras, en donde resulte útil, para un servicio más evangélico y coherente con el carisma original.

Pidió a los religiosos estar atentos a las diversas formas de marginalidad en las periferias geográficas y existenciales, además de solicitarles colaborar con los fieles laicos, porque “uno de los peligros más graves y más fuertes en la Iglesia hoy es el clericalismo”.