El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, llamó hoy a la comunidad internacional a que apoye una nueva campaña de presión para que el régimen de Corea del Norte suspenda su programa de armas nucleares.

En una sesión de alto nivel en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Tillerson propuso una serie de medidas para aumentar el aislamiento comercial, económico, diplomático, financiero y laboral de Corea del Norte.

“Por mucho tiempo, la comunidad internacional ha sido reactiva cuando se trata de Corea del Norte. Esos días deben terminar. Fracasar ahora en el tema internacional más importante en el mundo puede acarrear consecuencias catastróficas”, alertó Tillerson.

El secretario estadunidense indicó que la comunidad internacional debe actuar de manera coordinada para aumentar la presión al régimen de Pyonyang, lo que incluiría hacer cumplir las sanciones actuales de la ONU y terminar o reducir al mínimo las relaciones diplomáticas con ese país.

Llamó a “aumentar el aislamiento de Corea del Norte”, tanto en términos financieros como comerciales, lo que implica imponer una nueva serie de sanciones a individuos y entidades que tengan relación con los programas nucleares del régimen de Pyonyang.

Este aislamiento incluiría terminar las compras de productos que pudieran financiar las ambiciones armamentistas de Pyonyang, en especial el carbón, además de suspender los programas de trabajadores migrantes.

Tillerson señaló que China juega un papel importante en este sentido.

Insistió en que la era de la “la paciencia estratégica ha terminado”, y que aunque Estados Unidos prefiere una salida diplomática a la tensión, este país también está listo para actuar militarmente contra el régimen de Corea del Norte.

Corea del Norte ha violado de manera repetida resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que llaman a que termine su programa de desarrollo de armas nucleares.

Desde la década de 1990, Corea del Norte ha realizado dos ensayos nucleares, más de 30 lanzamientos con tecnología de misiles balísticos y varias otras actividades relacionadas con los programas de misiles nucleares y balísticos.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó por su parte las violaciones de Corea del Norte a las resoluciones del Consejo de Seguridad, pero en lugar de proponer el aislamiento de este país, sugirió reforzar los canales de comunicación.

El titular de la ONU señaló que es preocupante que la amenaza de Corea del Norte pudiera resultar en una mayor competencia armamentista en la región.

“La ausencia de canales de comunicación con Corea del Norte podría ser peligrosa. El conflicto armado en el noreste de Asia, que alberga a un quinto de la población mundial y del Producto Interno Bruto, tendría implicaciones globales”, explicó.

Por ello, urgió al Consejo de Seguridad a “explorar la reanudación del diálogo”.

“Esto significa reabrir y fortalecer los canales de comunicación, particularmente militares a militares, para reducir el riesgo de errores de cálculo o malentendidos”, insistó Guterres.