Panorama del ejercicio periodístico

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No hace falta decir que el panorama para el ejercicio profesional del periodismo en México es desolador. Un nuevo asesinato, el sexto de este año, en medio del escándalo por las espías e intervenciones cibernéticas contra periodistas, un tema ya documentado antes, pero que siempre genera ruido.

Pero en este contexto, también encontramos los resultados de un sondeo realizado por la Universidad Iberoamericana, la empresa encuestadora Parametría, la organización estadounidense Freedom House y la Fundación Este País que lejos de ser un nuevo recuento de los daños, busca ser un retrato o quizá un autorretrato de cómo vemos las y los periodistas algunas condiciones que obstaculizan nuestro ejercicio profesional.

El estudio ‘Libertad de Expresión y Ejercicio del Periodismo en México’ presentado este lunes en Ciudad de México muestra una vez más que la simulación institucional para garantizar el ejercicio profesional del periodismo disfrazada de Mecanismo de Protección; la censura auto impuesta por los propios periodistas que trabajan temas delicados y el manejo arbitrario del gasto en publicidad gubernamental son los principales obstáculos para la libertad de expresión en México.

A esto debe sumarse que seis de cada 10 periodistas que participaron en este ejercicio, denunció haber sido víctima de algún tipo de agresión física, sicológica, legal o digital y de ese 60 por ciento, siete de cada 10 asegura que el principal agresor es una persona que trabaja en alguna oficina o institución de gobierno.

 

Esto ocasiona que tres de cada cuatro periodistas en México no confíe en los mecanismos ni fiscalías especiales ni mucho menos cree que las leyes vigentes en materia de protección de periodistas, de transparencia o de telecomunicaciones sirvan de algo para garantizar que podamos hacer un periodismo libre y útil para la sociedad.

 

De acuerdo con las conclusiones relevantes de este estudio, el93 por ciento de periodistas percibe censura desde su propio medio y el75 por ciento percibe prácticas monopólicas en los medios donde labora.

Un dato relevante de este sondeo realizado a unos 400 periodistas a través de un cuestionario en Internet, es que, pese a que el 90 por ciento tiene estudios universitarios e incluso de posgrado, realmente los periodistas ven en la falta de profesionalización un gran obstáculo para la prensa libre.

Es importante incluso decir que destacan los bajos estándares éticos y deontológicos del gremio, lo que eleva sus vulnerabilidades profesionales, donde la mayoría cree que puede robar documentos, pagar por información y hasta hacerse pasar por otra persona con tal de conseguir la nota.

Quizá entre periodistas estos datos nonos sorprendan, pero el dato importante es que en un país donde el Estado no solo no garantiza el derecho a ejercer el periodismo, sino que es el principal agresor, el gremio periodístico se reconoce a sí mismo como carente de respaldo en sus empresas y hasta acepta que adolece de ciertos niveles de calidad.

El drama real es que en medio de estas condiciones se encuentra la sociedad, una sociedad que no confía en sus gobiernos, pero tampoco confía en sus medios y periodistas y por eso no se indigna cuando asesinan a otro colega, no marcha a nuestro lado cuando somos víctimas de alguna agresión… porque esta sociedad no ha terminado de darse cuenta de que cada que un medio y/o periodista es objeto de una agresión, se está lesionando su derecho humano a recibir información clara, oportuna y útil.

Twitter: @aasolisa

*Periodista, autor del‘Manual de Autoprotección para Periodistas