Desestima Tribunal de Roma la existencia de una quinta mafia italiana

El Tribunal de Roma condenó hoy a 19 y 20 años de cárcel, respectivamente, al empresario Salvatore Buzzi y al exterrorrista de ultraderecha, Massimo Carminati, por encabezar una red de corrupción que saqueó la capital, pero desestimó la acusación de asociación mafiosa solicitada por la fiscalía.

De esa manera los jueces determinaron que en Roma no existe la quinta mafia de Italia, denominada por los fiscales Mafia Capital, sino que Buzzi y Carminati encabezaban solamente un grupo criminal que, enquistado en el ayuntamiento, desvió recursos y vació las arcas.

La fiscalía había construido el marco acusatorio con la hipótesis de un sistema de corrupción y de criminalidad organizada, pero el Tribunal solamente aceptó la imputación de asociación delictiva y no mafiosa.

Los jueces también sentenciaron a penas de varios años de cárcel a otros 44 imputados.

Pese a ello, los abogados y los parientes de los acusados recibieron el veredicto con aplausos, pues de haberse reconocido el agravante de asociación mafiosa las condenas hubieran sido aún mayores.

“Esta sentencia reconoce una asociación delictiva simple, no de tipo mafioso. Han emitido condenas altas. Respetamos la decisión de los jueces pese a que no nos dan razón en algunos puntos, mientras en otros reconocen el trabajo hecho en estos años”, declaró el fiscal adjunto Paolo Ielo.

Presente durante la lectura de la sentencia, la alcaldesa, Virginia Raggi, dijo que en el llamado caso Mafia Capital estuvieron involucrados empresarios, políticos, empleados públicos corruptos y personajes de la criminalidad que “mataron a Roma, mortificaron la dignidad de los ciudadanos y crearon un inmenso daño de imagen a toda Italia”.

La organización delictiva fue destapada con una maxioperación de las fuerzas del orden que en diciembre de 2014 arrestó a 37 personas, incluidos Buzzi y Carminati, y puso bajo indagación a otras 76, entre ellas el exalcalde Gianni Alemanno.

Según la fiscalía, al frente del grupo delictivo estaba Carminati, también conocido como “el rey de Roma”o “el tuerto”, pues perdió un ojo durante un enfrentamiento con la policía cuando trabajaba para la legendaria “Banda de la Magliana”en los años 90.

Exterrorista de extrema derecha, Carminati explicó que la organización estaba en “el mundo de en medio”, en el que “todos se encuentran”, los de arriba, que son los vivos, y los de abajo, que son los muertos.

“A los de arriba les interesa que alguien del mundo de abajo les haga cosas que nadie puede hacer y entonces en la tierra de en medio todos se mezclan”, dijo.

Buzzi, por su parte, controlaba a cooperativas vinculadas con la izquierda y conoció a Carminati en la cárcel.

Ambos idearon un sistema de corrupción que les permitió adjudicarse contratos millonarios, en particular los relacionados con la construcción de centros para inmigrantes o casas para pobres.

Otros de los sentenciados fueron el exjefe del grupo del gubernamental Partido Democrático, Luca Gramaziano, condenado a 11 años de prisión y el exadministrador Franco Panzironi, hombre de confianza del exalcalde Alemanno.

Los jueces no reconocieron, sin embargo, los vinculos de Mafia Capital con la Ndrangheta, la mafia calabresa, considerada actualmente la más poderosa de Italia.

Las otras mafias del país son Cosa Nostra (siciliana), la Camorra (napolitana) y la Sacra Corona Unita (de la sureña región de Puglia).