Piden certeza jurídica para la medicina tradicional herbolaria  

La Federación Nacional de la Industria de Herbolaria y Medicina Alternativa, Tradicional y Naturista en México (FNIHMATN busca que exista una figura legal, con la cual, la medicina tradicional pueda operar como lo hacen los consultorios tradicionales alópatas.

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Actualmente, en el país no existe claridad ni certeza jurídica para los productos que se hacen con plantas medicinales; lo que pone en peligro la preservación de la medicina tradicional. Así lo expuso el presidente de la Federación Nacional de la Industria de Herbolaria y Medicina Alternativa, Tradicional y Naturista en México (FNIHMATN), Emmanuel Zúñiga.

En defensa de estas prácticas ancestrales, este órgano pretende que se dé certeza jurídica a la industria herbolaria, mediante la clasificación de estos productos como ‘remedios naturales’ o bien, mediante el diseño de un nuevo concepto. Es decir, buscan que exista una figura legal, con la cual, la medicina tradicional pueda operar como lo hacen los consultorios tradicionales alópatas.

“Cuando diseñaron la configuración de la ley, no pensaron en la medicina tradicional herbolaria, porque si tú quieres hacer algunos productos que contienen plantas cuyo uso es terapéutico y capacidad farmacológica (según estudios); de acuerdo a un vacío legal que existe, refiere que los alimentos y bebidas a los que la Secretaría de Salud les atribuya una propiedad terapéutica, deben de ser utilizados únicamente como medicamentos. Luego entonces si tu consumes epazote, ajo y si ya se dio la validación farmacológica por estudios científicos, pues están prohibidos”, explicó.

El artículo 216 de la Ley General de Salud, señala que “La Secretaría de Salud, con base en la composición de los alimentos y bebidas, determinará los productos a los que puedan atribuírseles propiedades nutritivas particulares, incluyendo los que se destinen a regímenes especiales de alimentación. Cuando la misma Secretaría les reconozca propiedades terapéuticas, se considerarán como medicamentos”.

Incluso la producción de medicina tradicional está catalogada como suplemento alimenticio; entendiéndose el término como “suplir la dieta”; sin embargo, a los fabricantes y pequeños productores de medicina tradicional se les obliga a configurarse (para el registro de sus productos) en dicho concepto legal; ya que es lo que -en el marco de la ley- se asemeja con el uso de plantas.

Ante esto, Emmanuel Zúñiga refirió que el llamado ha sido constante a los legisladores; pues es desde ahí donde debe reconocerse a la medicina tradicional y garantizar su preservación; incluso como derecho humano de los pueblos indígenas. Además de que se trata –dijo- de un mandato de la Organización Mundial de la Salud, pues es una forma de dar cobertura de la salud en donde la capacidad del gobierno queda rebasada. Asimismo, constituye una alternativa económica.

Así, el marco jurídico ha propiciado que a los remedios naturales se les confunda o mal llame ‘productos milagro’.

Tras una reunión sostenida recientemente con autoridades de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), se logró un avance en el análisis para precisar bajo qué forma legal pueden ser catalogados los productos usados en la medicina tradicional mexicana y el control que se debe tener sobre las 432 hierbas que están consideradas como ‘prohibidas’.

“Por lo pronto, tenía la Cofepris una lista de alerta de sustancias prohibidas. En este momento, está en la mesa la discusión esa lista; se va a determinar qué parte de la planta usar, en qué dosis y cantidad; para ser permiso le en el suplemento alimenticio”, expuso el presidente de FNIHMATN.

Sin embargo -dijo- están yendo más allá; pues uno de los acuerdos que se están promoviendo, es que se discuta la norma de remedios herbolarios. Para propiciar que se clasifiquen los productos en ‘remedios herbolarios’ y/o diseñar el concepto de ‘suplemento herbolario’.

Y es que, puntualizó, con estas limitantes legales, y una mala interpretación de la ley; el sector ha registrado pérdidas anuales en el país, hasta por 250 millones de pesos.

En cuanto a la edificación de hospitales herbolarios en diferentes estados (en Querétaro, concretamente en Amealco) dijo, está en riesgo, pues estos espacios han sido generados bajo la licencia sanitaria del médico alópata, por lo tanto, dijo: “En el estricto sentido de la ley, deberían estar siendo clausurados; así como se ha estado clausurados cualquier otro consultorio en el que usan la medicina tradicional”.

Por ello, destacó la importancia, necesidad y premura de legalizar el reconocimiento de esta actividad. Con ello, además, dijo, se evitan riesgos de “charlatanes” que se aprovechan de los beneficios de la herbolaria (al igual que sucede con la medicina alópata); sin embargo, en este sector, las autoridades ganarían terreno en el control de esta práctica.

El presidente de la Federación Nacional de la Industria de Herbolaria en México, aseguró que a la fecha no existe evidencia de que la herbolaria tradicional mexicana haya causado miles de muertes.

“…Sin embargo si existen estudios que el 80 por ciento de la población mexicana recurre a herbolaria tradicional y con esto no estoy diciendo que curamos todo, pero… ¿quién no se ha tomado un té de manzanilla para una infección estomacal? …