Semana de vértigo en Venezuela termina con advertencia de EUA de opción militar

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Esta semana en Venezuela comenzó con un asalto al fuerte militar de mayor poder de fuego y terminó con la advertencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de considerar la opción militar.

En el medio, la Asamblea Constituyente, que se atribuye poderes plenipotenciarios, aprobó un decreto ordenando a los poderes constituidos someterse a sus resoluciones y ratificó en el cargo al presidente Nicolás Maduro.

Por su lado, Maduro protestó la reunión realizada en Lima con cancilleres y representantes de 18 países, y en respuesta propuso una cumbre dentro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), a fin de dar respuesta a los países ‘neoliberales’ que cuestionan su mandato.

También rechazó las sanciones impuestas por Estados Unidos a ocho miembros de la Constituyente, y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) destituyó y condenó a 15 meses de prisión a dos alcaldes opositores, acusándolos de negarse a contener las protestas contra el Gobierno.

Mientras, un informe presentado en Ginebra por un grupo de expertos de Naciones Unidas denunció que las fuerzas de seguridad en Venezuela han empleado de forma desproporcionada y sistemática la violencia contra manifestantes durante protestas contra el Gobierno.

También el TSJ le impuso ‘silencio’ al opositor Leopoldo López, quien de nuevo regresó al arresto domiciliario, después de pasar unos días en la cárcel de Ramo verde por supuestamente violar las condiciones de la reclusión en su casa y tener planes de fuga.

El tema militar saltó a las primera páginas el domingo, cuando lo que parecía una sublevación militar resultó el asalto al fuerte Paramacay, en la región central de Carabobo, donde está asentada la Brigada Blindada 41 del Ejército.

El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, dijo que el asalto fue repelido por soldados leales al Estado, pero que los asaltantes, dirigidos por el capitán de la Guardia Nacional (policía militarizada) Juan Caguaripano, lograron escapar.

La escaramuza en el fuerte dejó dos muertos y un herido entre los asaltantes, mientras que entre las filas leales hubo tres lesionados.

El mismo domingo comenzó una persecución de los rebeldes y la noche de este viernes Padrino anunció la detención en Caracas de Caguaripano y del primer teniente Yefferson García, quien fue cómplice para el ingreso al parque de armas del cuartel.

También el viernes, Trump fue un paso más allá de las sanciones que aplicó a funcionarios del Gobierno venezolano, advirtiendo que no ha descartado una opción militar en el caso venezolano.

Un día antes, Maduro ordenó a su canciller Jorge Arreaza que buscara una conversación con Trump, de quien dijo que es el presidente más débil en la historia de Estados Unidos.

“No voy a descartar la opción militar”, dijo Trump en Nueva Jersey, donde está pasando sus vacaciones de verano. “Tenemos muchas opciones para Venezuela. Es nuestro vecino. Tenemos tropas en todo el mundo, en lugares que están muy muy lejos. Venezuela no está muy lejos y la gente está sufriendo y muriendo”, agregó.

También durante la semana, la Constituyente de Venezuela ratificó en el cargo a Maduro y a cuatro de cinco rectoras del Consejo Nacional Electoral (CNE), cuestionado por la elección del 30 de julio de los constituyentes, que se dio en medio de denuncias de fraude.

Las rectoras del CNE, Tibisay Lucena, Tania D’Amelio, Socorro Hernández y Sandra Oblitas, acusadas de ser parciales al Gobierno, fueron ratificadas después de reconocer el carácter plenipotenciario de la Constituyente.

El CNE organizó las elecciones de la Constituyente, en un proceso en el que no participó la oposición. Tras el boicot opositor, Lucena anunció que en los comicios para la Constituyente participó el 41.53 por ciento del padrón electoral (8,008 millones de electores).

La empresa Smartmatic, que suministra servicios informáticos al CNE, denunció que la cifra de participación fue manipulada e inflada en al menos un millón de votos.

Antes, la Constituyente ratificó a Maduro en su cargo, después que éste declaró que el Ejecutivo está “subordinado” al órgano plenipotenciario.

Según la Constituyente, Maduro ha cumplido con “todos sus deberes constitucionales, atendiendo al mandato dado en elecciones libres, universales, directas y secretos, trabajando decididamente por las garantías y respeto de los derechos humanos, la satisfacción de las necesidades de nuestro pueblo, y la soberanía y autodeterminación de Venezuela”.

En su discurso en la Constituyente, Maduro retó a colegas de la región a verse las caras en una cumbre a ‘puerta cerrada’, a fin de restablecer el respeto mediante el diálogo.

“Reto a (el presidente de Colombia, Juan Manuel) Santos, reto públicamente al llamado presidente estadunidense del Perú (Pedro Pablo) Kuczynki, reto a (el argentino, Mauricio) Macri, al presidente (Enrique Peña Nieto) de México a que aprueben una reunión inmediata de los presidentes de América Latina y nos veamos las caras, y a través del diálogo restituyamos las relaciones de respeto y diversidad por el camino de la CELAC”, dijo.

“¿Quiénes se complotan contra Venezuela? Los gobiernos más antipopulares, más salvajemente capitalistas y más salvajemente subordinaros a la política exterior de Estados Unidos”, afirmó.

Señaló que pidió al presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, que convoque de “urgencia” una cumbre de jefes de Estado de Latinoamérica y el Caribe para “establecer las verdades en el caso de Venezuela”.

“Tiene que ser un diálogo respetándonos, no la agresión. Estamos amenazados con un bloqueo. Es lo que han dicho en Lima. Se preparan para un bloqueo militar, así lo han declarado. Que comercial y financieramente harán todo lo posible para que a Venezuela no le presten ni un dólar, como si Venezuela no tuviera con qué. Venezuela tiene todo para continuar nuestro camino”, aseguró.

Maduro hizo la propuesta de la cumbre luego de la reunión el miércoles en Lima de cancilleres y representantes de 17 países de la región, que firmaron una declaración en la que rechazaron la “ruptura del orden democrático” en Venezuela y anticiparon que desconocerán las medidas que adopte la Asamblea Constituyente.

También en la semana, el TSJ destituyó y condenó a 15 meses de cárcel a los alcaldes opositores de los municipios Chacao, Ramón Muchacho, y El Hatillo, David Smolansky, que son bastiones de la oposición.

La oposición dijo que al menos 23 alcaldes están en una lista para ser encausados y destituidos por supuestamente rechazar la orden del TSJ de reprimir las protestas contra el Gobierno y evitar los bloqueos de las calles.