¿En qué momento el Bicentenario se convirtió en una carga?

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‘ Extraño’ resulta, por decirlo de alguna manera que el ayuntamiento de Querétaro pretenda arrendar –en este momento- el Parque Bicentenario por 20 años a la empresa Ventura Entertainment con el argumento de los bajos ingresos que se obtienen, en relación con lo que cuesta mantenerlo.
Esto debido a que en el último informe que dio a conocer la Entidad Superior de Fiscalización del Estado (ESFE) correspondiente a las cuentas públicas del primer semestre del 2011 de este Parque Bicentenario (no ha habido otro posteriormente), esta concluyó que la situación financiera del parque se encontraba “razonablemente correcta”; de hecho, únicamente hubo cuatro observaciones, de las cuales cuatro fueron debidamente solventadas, por lo que la única que subsistió fue en relación con haber omitido adoptar diversas disposiciones de la Ley General de Contabilidad Gubernamental en la fecha límite). En cuanto a la ‘ liquidez’ , en ese periodo la auditoría arrojó que el Parque mostraba una relación de 5.76 (activo circulante/pasivo circulante), es decir que “cuenta con capacidad financiera para cubrir sus obligaciones a corto plazo”, señaló el documento. Asimismo, determinó que no presentó restricciones para cubrir sus obligaciones financieras, y que esta entidad era “rentable”, debido a que tuvo un ahorro del 44.28 por ciento de su patrimonio.
La ESFE comparó el activo total de enero a junio del 2011, con el mismo periodo del año anterior y encontró que hubo un incremento de 2 millones 962 mil 093 pesos, y que el pasivo disminuyó un millón 362 mil 750 pesos por el pago que se hizo a proveedores y a diversos acreedores.
Así, la diferencia entre estos conceptos, detalló, resultó en un incremento en su hacienda pública de 4 millones 324 mil 843 pesos. De hecho, el activo total creció en 5 millones 986 mil 961 pesos. El pasivo total tuvo una tasa de “crecimiento positivo” real promedio de 460.99 por ciento por el aumento de operaciones con los proveedores y acreedores. A largo plazo, el Bicentenario no mostró adeudo alguno, y la ESFE constató que los orígenes de sus recursos ascendieron a 24 millones 562 mil 989 pesos, en tanto que sus aplicaciones fueron de 15 millones 245 mil 297 pesos… es decir que hubo un saldo de 9 millones 317 mil 692 pesos.
En 2011, este parque tuvo un presupuesto de 36 millones 964 mil 520 pesos, y sus ingresos crecieron en un 50.42 por ciento en relación con los proyectados a recibir en 2010. Las finanzas públicas de este lugar se integraron ese año con un 16.61 por ciento de transferencias, subsidios o aportaciones municipales, y el ¡83.39 por ciento de recursos propios!
Así que ¿en qué momento se descompuso la cosa y el parque se convirtió en una carga financiera para el municipio de Querétaro? Valdría la pena analizar si la brújula se perdió en la administración de Roberto Loyola o en la actual… y –de pasada- habría que preguntarle a Hugo Burgos cómo administrarlo bien… antes de pensar en entregar otro bien municipal. P.D. “Disfrutó enormemente al arrebatar aquellas enormes compañías estatales de manos de los contribuyentes y repartirlas entre una minoría de accionistas ansiosos de beneficios; al saber que estaba ayudando a acabar con la propiedad pública y a concentrarla en las manos de unos pocos, le invadía una honda y tranquilizadora sensación de estar obrando bien. Satisfacía algo primitivo en él”. Jonathan Coe, en ¡Menudo reparto!