Con porras y aplausos despiden a Alicia Juárez en Dolores Hidalgo

Entre aplausos, porras con su nombre y lágrimas, la cantante vernácula Alicia Juárez, la última musa de José Alfredo Jiménez, fue despedida por el pueblo de Dolores Hidalgo, que se conmovió con su intempestivo deceso.

Al mediodía de este domingo se oficio una misa de cuerpo presente a la artista fallecida a los 67 años de edad la madrugada de este sábado de un infarto.

La iglesia principal de Dolores Hidalgo se vio colmada de admiradores de Alicia, quienes pedían fuera sepultada ahí mismo junto a la tumba de José Alfredo, pues ella se ganó el corazón del pueblo con su canto y su residencia desde hace unos años en este lugar.

En entrevista con Notimex, Elías Cañete, quien fuera representante de Alicia Juárez durante varias décadas, señaló que Alejandra y Adela, hermanas de la artista fallecida, quienes viajaron desde Oxnard, California, a esta ciudad, se sintieron muy conmovidas por la petición de los admiradores de su hermana, sin embargo, no pudieron complacerlos.

Indicó que ellas le dijeron: “no podemos acceder a la petición, nos sentimos orgullosas, pero ya le hicimos la promesa a mi mamá y a nuestros hermanos, de que nos llevaríamos sus cenizas a Oxnard. Mi mamá tiene 86 años y está en silla de ruedas y nos espera con las cenizas de Alicia”.

El representante artístico señaló que doña Celia, madre de Alicia, aguarda urna con las cenizas de su hija, para tenerla junto a ella.

Añadió Cañete, que desde que se dio a conocer la noticia de la muerte de Alicia, no han dejado de llamarle de Colombia, donde ella era un ídolo, de Ecuador, Costa Rica y hasta de España, para conocer los detalles de la manera en que falleció la última musa de José Alfredo Jiménez.

El también cantante, comentó a Notimex que debido a las muestras de cariño a la intérprete, planea hacer un homenaje y solicitará que se coloque un busto de ella en Garibaldi, en la Ciudad de México.