Falta personal capacitado y certificado en Querétaro: Especialistas

El director del Instituto Kells, Manuel Casillas Mejía, dijo que, la falta de capacitación en el municipio de Querétaro genera que compañías tengan personal de otras entidades del país, porque no hay certificaciones o capacitación

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En el estado de Querétaro falta personal capacitado y certificado para realizar labores especí cas en los diferentes sectores económicos, arma el director del Instituto Kells, Manuel Casillas Mejía, quien asegura que, incluso, miembros del sector empresarial y funcionarios de gobierno coinciden con este planteamiento.

Según re ere el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER), paraestatal sectorizada de la Secretaría de Educación Pública (SEP) entre cuyos objetivos está el de incrementar la certi cación de competencias de las personas, en la entidad solamente 251 personas se han certificado en distintos estándares de competencia desde el año 2011 y hasta mayo de 2017; lo que lo ubica en la última posición de la región del Bajío Central.

“Faltan personas certificadas en Querétaro, dicho por expertos en tecnología, sobre todo, y declaraciones que ha habido del secretario de Desarrollo Sostenible (del municipio de Querétaro), Daniel Rodríguez Parada, quien en junio de este año dijo que la falta de capacitación en el municipio de Querétaro genera que compañías tengan personal de otras entida- des del país, porque no hay certificaciones o capacitación”, recuerda Casillas Mejía.

‘GARANTÍA Y ECONOMÍA’

Dentro de las ventajas que tiene la certificación, indica el director de la institución, se encuentra la garantía que ésta da sobre las habilidades para llevar a cabo una actividad determinada; dicho de otra manera, precisa, son prueba de que una persona cuenta con las competencias básicas en el mercado laboral para desarrollar un trabajo.

“Las certificaciones son mucho más baratas y se enfocan en procesos laborales especí cos; por lo tanto, requiere menos tiempo su desarrollo, su ejecución y evaluación; pueden tener un mismo valor de garantía hacia el empleador, es decir, un empleador que contrata un personal certi cado tiene la certeza de que ese personal trae consigo las competencias necesarias para realizar el trabajo para el que lo contrata. (…) No quiere decir que sean excluyentes, alguien con un título universitario puede tener además certificaciones”, expone.

Un cálculo elaborado por el Instituto Kells muestra que existe una diferencia entre lo que percibirá un recién egresado de una universidad y lo que paga actualmente una familia por alumno en ésta. La institución tomó como base un sueldo bruto promedio de 62 mil 454 pesos al año para una persona que recientemente egresó de una institución de educación superior, el cual, por ejemplo, al compararlo con el costo que representa la estancia de un estudiante en la Universidad Autónoma de Querétaro estimado por dicho instituto en 77 mil 924 pesos-, representa un dé cit de 15 mil 470 pesos.

Incluso, refiere que mientras el costo anual de las colegiaturas en instituciones privadas, como el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, asciende a 208 mil pesos, el sueldo promedio al egresar sigue en la misma proporción que en el ejemplo citado.

“Las certificaciones más caras con las que contamos hoy son, por ejemplo las de ServSafe, que cuesta alrededor de 21 mil pesos y que puede llevar a implicar un proceso de capacitación de 24 a 36 horas; pero son modelos cortos de capacitación y procesos, comparativamente, más baratos que estudiar una carrera técnica o una licenciatura y que te pueden permitir acceder a empleos muy competitivos arriba del promedio”, enfatiza Manuel Casillas.