Varios edificios de la zona Rosa, en el centro de la Ciudad de México, sufrieron severos daños con el sismo de 7.1 grados Richter de la tarde de este martes.

Al momento que sonó la alarma sísmica, la gente salió de oficinas y restaurantes de la zona, debido a que empezaron a caer parte de estructuras de concreto y cristales de los edificios aledaños.

Sobre la calle de Genova, entre Hamburgo y Reforma un edificio de al menos ocho niveles quedó muy dañado, e incluso el último piso quedo desplomado sobre el mismo.

Al lugar arribaron elementos del cuerpo de granaderos para acordonar estas calles por el peligro y la fuga de gas que quedó con el movimiento telúrico.

Los cientos de personas tuvieron que alojarse sobre Av. Paseo de la Reforma por el riesgo a colapsar los edificios y las posibles réplicas.