Enemigos de responder…

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El jueves de la semana pasada, el municipio de Querétaro convocó a dos ruedas de prensa en las que sólo se permitió preguntar sobre el asunto para el cuál se citó a los medios: el operativo para panteones y las obras en Centro Histórico.

Así, estas ruedas de prensa con preguntas condicionadas a ciertos temas y en cierto número, son una práctica común; y tan represivas como aquellas en las que no se permite preguntar…

En 2011, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) pidió a los medios de comunicación, no cubrir ruedas de prensa en las que no se permitieran preguntas: “Si cedemos, se acabará dañando la libertad de información. Es un atentado a la ciudadanía”, dijo su presidenta, Elsa González.

Así nació el denominado ‘Manifiesto contra las ruedas de prensa sin preguntas y otras anomalíasinformativas #sinpreguntasnocobertura’, el cual –entre otras cosas- señala lo siguiente: “No se puede llamar conferencia de prensa al acto informativo que no incluya turno de preguntas. No se puede convocar con el formato “rueda de prensa” lo que, en realidad, no lo es”.

También puntualiza que si no existe la posibilidad de preguntar, se trata de una mera ‘declaración’, y eso debe advertirse previamente para que los periodistas valoren si acuden o no; pero–considera- que “Ante este tipo de prácticas, los periodistas deben hacer constar en sus informaciones en lugar preferente el formato y las circunstancias de cada caso, y colocar en icono identificativo de #sinpreguntasnocobertura. También las preguntas que hubieran querido formular y no les fueron admitidas”.

Además, la FAPE recomienda al periodista“ advertir en su información, como dato relevante para el ciudadano, que el personaje de la información no suele admitir preguntas, cuando así sea, y colocar el icono identificativo de #sinpreguntasnocobertura”.

Asimismo, advierte que el tiempo destinado a las preguntas debe ser suficiente; y de ninguna manera discriminatorio; porque –además- la información será mejor si se permite repreguntar; incluso sugiere la creación de una lista pública de “resistentes y enemigos de responder”.

En 2013, la recientemente fallecida presidenta de Reporteros sin Fronteras, Malén Aznaréz, escribió que -de entrada- una rueda de prensa sin preguntas, no debe llamarse rueda de prensa; porque si los periodistas no pueden preguntar con libertad, no hay información que valga. Y para ‘leer’ un simple comunicado, no es necesario convocar a los medios, ya que pueden enviarlo vía electrónica, “Es una indecencia, sí, de la que tristemente también los periodistas somos culpables”.

“Se comprende perfectamente que presidentes de gobierno, ministros, políticos de todo tipo, empresarios o dirigentes públicos, por citar solo algunos protagonistas de esta indecente moda, estén encantados con la misma. Para ellos es perfecta. No tienen que dar explicaciones. Nada de preguntas incómodas. Nada de sofocos. Digo lo que quiero, eso sí en medio de una multitud de cámaras, micrófonos y grabadoras que forman un decorado perfecto, y me voy tranquilamente a casa encantado de haber cumplido con mi gran papel mediático”, agregó…

P.D. “Preguntar y mirar la realidad críticamente van dela mano. Despojar al periodista de esa posibilidad es volverlo uninútil, un ventrílocuo deaquel que los hace callar”.Rubén Darío Buitrón, escritor y periodista.