Un regalo vacío…

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A mí que me disculpen, pero mi necia cabecita -¡y vaya que lo es!- no logra entender cómo es que el Municipio de Querétaro pudo recibir el ‘Premio a la Innovación en Transparencia 2017’, convocado por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), la Secretaría de la Función Pública (SFP) y, en esta edición, también el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México.
Y no es que yo le tenga mala fe a la administración municipal de Marcos Aguilar, es que si algo ha caracterizado su gestión es la opacidad… contrariamente a lo que muchos de quienes lo conocimos años atrás supusimos sería su gobierno (aquí aplica aquello de que ‘Nunca terminamos de conocer a las personas, y cuando crees conocerlas, te sorprenden’, pero esa es otra historia).
Porque si el premio busca reconocer las mejores prácticas para promover la transparencia, el acceso a la información pública y la rendición de cuentas ¿cómo es que se galardona un proyecto de ‘Obras Públicas en el portal de Gobierno Abierto’, en el que si bien hay información sobre las obras (terminadas, en proceso y aprobadas), montos, ubicación de estas, contratistas, tipos de contratos (adjudicaciones directas, invitaciones restringidas o licitaciones públicas); no están los contratos, a pesar de que hay una pestaña que señala “ver los contratos”? Sobre todo porque el Artículo 66 de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información del Estado de Querétaro señala que “Los sujetos obligados deberán publicar en el portal de internet referido, la información siguiente: (…) XXVII. La información sobre procedimientos de adjudicación directa, invitación restringida y licitación de cualquier naturaleza, incluyendo la versión pública del expediente respectivo y de los contratos celebrados”.
Así, por ejemplo, podemos saber que a la empresa Pavimentos y Urbanizaciones de Querétaro, S.A. de C.V. obtuvo del municipio -por adjudicación directa- dos contratos de obra (incluso con fotografías del ‘antes’ y el ‘después’) para la rehabilitación de la superficie de rodamiento en dos tramos de las calles Belisario Domínguez y Lázaro Cárdenas, por un monto de 364 mil 283 pesos y 190 mi 574, respectivamente. Pero, no podemos conocer los términos del contrato…
También podemos saber que la empresa Construcciones y Manufacturas Especializadas, S.A de C.V. recibió por la construcción del Parque Lineal Av. Constitución, en la colonia San Pablo II, 9 millones 889 mil pesos; pero no podemos enterarnos del porqué un parque lineal cuesta eso, debido a que no conocemos los términos del contrato, ya que esa información no aparece publicada (y para obtenerla habría que recurrir a una solicitud de información, lo cual incumple con el art 66 arriba citado)…
Es como recibir un enorme regalo, hermosamente decorado con un papel colorido y un enorme moño, pero ¡sin nada en su interior! Aunque si de lo que se trata es de aplaudir el ser ‘medio transparente’, que equivaldría a un “con la intención basta”, entonces ¡muchas felicidades, Marcos!

P.D. “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”…