El buen fin… para fiscalizar

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Llegó el ‘buen fin’ 2017 y la autoridad fiscal (SAT) participará con el sorteo de 500 millones de pesos repartidos en cerca de 149 mil ganadores. El dato es sospechoso, ¿qué intención macabra se traerá entre manos el SAT para ‘regalar’ 500 millones en un fin de semana dedicado al comercio?
Una de las reglas para participar en los sorteos que hace la autoridad es que la compra sea superior a los $250, que se realice entre el 17 y el 20 de noviembre y que sea pagada con tarjeta de débito o crédito.
Y ahí esta el detalle. La autoridad no esta regalando 500 millones, está invirtiéndolos para incrementar su recaudación porque cada compra pagada con tarjeta de crédito o debito es una compra que la autoridad puede rastrear y fiscalizar.
Se espera que en este año las ventas realizadas durante el buen fin superen los 100 mil millones de pesos, un incremento importante respecto de los casi 89 mil millones de 2016. Si el SAT logra que la mayor parte de las operaciones se pague mediante medios electrónicos el gran ganador del próximo fin de semana será el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Y no crea usted que los fiscalizados son solo los establecimientos que están vendiendo sus productos; los compradores dejan también evidencia clara de su poder adquisitivo, mismo que debe estar respaldado por ingresos fiscales correctamente declarados, es decir, si resulta que usted declara año tras año no recibir ingresos sujetos al pago del ISR, o los declara en una cantidad muy pequeña, no tendría ninguna lógica que durante el buen fin lleve al máximo el límite de su tarjeta de crédito.
Un caso como el anterior podría detonar una ‘discrepancia fiscal’, que consiste en un procedimiento que la autoridad puede válidamente llevar a cabo con cualquier persona física cuando detecta que durante el año sus erogaciones (gastos) fueron superiores a sus ingresos.
Cuando esto sucede el SAT inicia una auditoría para que el contribuyente explique las razones de dicha discrepancia y, si no las logra explicar, se frotará las manos (la autoridad) con un crédito fiscal determinado por la omisión de ingresos.
Es por eso que los 500 millones que el SAT piensa sortear son más una inversión que un apoyo a los contribuyentes y empresarios, recuperarán con creces cada peso invertido pero bueno, esa es su chamba, nada que reclamarles.
Como bien dice el dicho, ‘el SAT está en los detalles.

Hasta la próxima semana. @Pacoceb