¿Podremos saber la calidad de las gasolinas?

Especialistas aseguran que es casi imposible que los compradores determinen la calidad de la gasolina, ya que este tipo de pruebas se realizan en laboratorios y tienen un alto costo

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Contrario a lo que han afirmado dependencias federales, la calidad de la gasolina es un tema que los ciudadanos no podrán evaluar por sí mismos; sino que se requiere de un laboratorio que realice pruebas para determinar la pureza de la gasolina; opinó José Santos Cruz, investigador en temas de Metalurgia y coordinador de la Maestría en Energías de la UAQ.

El 1 de diciembre fueron liberados los precios de las gasolinas en todo el país. A partir de esto, marcas distintas a Pemex podrán instalar estaciones en todo el país y, a partir de la oferta y la demanda, podrán determinar sus propios precios, que variarán semanalmente, según anunciaron el comisionado presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y el director general, Guillermo García Alcocer y David Lamb de Valdés, respectivamente. Algunos de los puntos para valorar el precio de sus productos serán los servicios que presten las estaciones de gas, si cuentan con algún tipo de aplicación para los usuarios y la calidad de su gasolina.

Con respecto a esto, Santos Cruz explicó que es muy difícil, casi imposible, que los compradores determinen la calidad de la gasolina, ya que este tipo de pruebas se realizan en laboratorios y tienen un alto costo. La única forma en que un comprador podría darse cuenta de si su gasolina es buena o mala, sería después de meses o años de uso y solo si cargara en la misma estación.

“Yo creo que para que la gente conozca eso (la calidad de su gasolina) es muy complicado. Se tienen que hacer unas pruebas conforme a unas normas que ya se tienen de forma internacional, y de acuerdo a estas pruebas, se puede saber si la gasolina es buena o mala. No hay forma de saber por el olor, por el color; es complicado, se tiene que hacer un análisis. Para una persona común sería muy caro esas pruebas, y no serían redituables”.
Explicó que las impurezas en la gasolina no dañan el auto por una o dos veces que se usa, pero sí después de meses o años; sin embargo, sería casi imposible determinar cuál de las gasolineras fue la responsable de haber surtido el combustible de mala calidad.
“Casi nadie carga en la misma gasolinera. Yo mismo cargo en al menos unas dos o tres. Si hay gasolina con impurezas (azufre, calcio o sodio) no podría saber en dónde fue que cargué esa gasolina”.

¿Certificaciones a modo?
A decir del entrevistado, una posible estrategia de las marcas será contratar laboratorios particulares que las certifiquen, lo que podría generar actos de corrupción. Para evitar esto, José Cruz opinó que estos centros de estudio deberían ser de índole regional o nacional para evitar malas prácticas, ya que, al ser las mismas gasolineras las que paguen por las certificaciones que las avalen como proveedoras de un buen o mal servicio, podrían pagar para evitar salir mal evaluadas.
“Desafortunadamente, por el problema que tenemos en México de corrupción, pudiera disminuir (la veracidad de los resultados), no tanto por los análisis, yo creo que un equipo de expertos no miente; sino por quién está certificando, quién está entregando el resultado y quién está pagando por el resultado”.

Gasolina robada causa grave daño al medioambiente y a autos
Como dio a conocer en mayo pasado el exsecretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, algunas gasolineras del país no pudieron demostrar la procedencia del combustible que vendían, por lo que se determinó que los ‘huachicoleros’ podrían estar surtiéndoles este producto.
A decir de Santos Cruz, la gasolina robada suele estar mezclada con otras sustancias, como agua, petróleo o aceite usado; lo que causa daños en los vehículos y, aún peor, al medio ambiente. Por lo que, insistió, es necesario que el mismo Estado cuente con laboratorios que certifiquen la calidad de los combustibles, para que los compradores sepan lo que están recibiendo.