Entre chismes y campanas 9 de enero

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El 4 de julio del año pasado, el municipio de Querétaro informó que había concluido el proceso de enajenación del Lienzo Charro “Constitución de 1917”: “la empresa ganadora Constructora Zyania S.A. de C.V, cien por ciento queretana con objeto social, participó en la subasta con una propuesta económica de 140 millones de pesos”, señaló el comunicado 472/DP/2017.

El boletín titulado “Se consolida venta de Lienzo Charro por 140 millones de pesos”, consignó también que “El presidente municipal de Querétaro, Marcos Aguilar Vega, refrendó su compromiso para destinar los recursos por la venta de este inmueble en la construcción de Paseo Santiago, el cual se convertirá en la segunda calle completa de esta ciudad, con una inversión de 187 millones 500 mil pesos y un tiempo de obra de 6 meses”.

Sin embargo, algo –que no había sido informado hasta ahora- sucedió en el camino; y fue ayer el gobernador del estado, Francisco Domínguez, quien confirmó que la venta del inmueble no se había concretado. “El presidente municipal me comunicó que no se concretó la venta del Lienzo Charro y me pide que de forma conjunta pensemos, este Lienzo Charro, pueda utilizarse por los charros; pero vamos a ver de qué manera jurídica, porque es un inmueble muy grande que puede ser utilizado a parte del deporte nacional charro para otras actividades de todo tipo artísticas”, declaró.

Horas antes, Marcos Aguilar se limitó a señalar lo siguiente: “Vamos a dar una rueda de prensa, es un tema que quiero tratar brevemente con él (gobernador), pero esta misma semana me comprometo con ustedes para darle una noticia muy positiva para Querétaro sobre esa infraestructura, esta misma semana se los doy”.

Por la noche, el municipio emitió un comunicado en que se aseguró que “Atendiendo a la petición planteada por el gobernador del estado, Francisco Domínguez Servién, para contar con un espacio en el que se pueda practicar la charrería, el presidente municipal, Marcos Aguilar Vega, decidió no vender el Lienzo Charro ubicado en Santa Rosa Jáuregui”.

El documento refirió una “cancelación del contrato” por parte del alcalde “sin repercusiones negativas o dañinas para el municipio”.