¿Síndrome de Estocolmo?

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…A todos aquellos reporteros que cubren la fuente del municipio de Querétaro y que, a pesar de todo, hacen su trabajo y enaltecen el periodismo.

¿No es suficiente que México sea el país más peligroso para ejercer el periodismo?
¿No es suficiente que el precandidato presidencial del partido en el gobierno considere que una investigación periodística basada en un informe público de la Auditoría Superior de la Federación “supera por mucho el derecho a la libertad de expresión con que cuentan los gobernados” y puede dar pie a una acción legal en contra de un medio de comunicación?
¿No son suficientes los raquíticos salarios que percibe la mayor parte de los reporteros en este país?
¿No son suficientes las deplorables condiciones laborales que padecen un sinnúmero de periodistas, quienes carecen de las prestaciones mínimas?
¿No es suficiente que tampoco contemos con una ley que garantice el ejercicio periodístico en condiciones mínimas de seguridad?
¿No es suficiente que el periodismo sea considerado un oficio y no una profesión, y que el salario mínimo establecido por la Conasami sea de $236.28 pesos al día?
¿No es suficiente que la permanencia de un reportero en un medio de comunicación dependa de la llamada de una autoridad con piel sensible al dueño de la empresa?
¿No es suficiente que la publicación de un trabajo periodístico dependa de un contrato de publicidad?
¿No es suficiente el trato déspota y miserable de muchas áreas de comunicación social hacia reporteros?
¿Qué se necesita entonces para que un reportero mire al de al lado, en medio de una entrevista, y lo vea como un ‘compañero de trinchera’?
¿Qué se necesita para que un reportero se solidarice con un compañero que ha sido agredido por una autoridad?
¿Qué se necesita para que un reportero deje a su compañero de al lado preguntar a un entrevistado sin burlarse de él o hacerle gestos y muecas?
¿Qué se necesita para que un reportero deje de acusar a un compañero de ‘reventar’ una entrevista porque hizo una pregunta incómoda que generó la molestia o la huida de la autoridad a la que cuestionaba?
¿Qué se necesita para que un reportero se avergüence de gritarle a su compañero en medio de una entrevista que ‘ya dejen ir’ al entrevistado y no lo cuestione más?
¿Qué se necesita para que un reportero deje de fotografiar a su compañero para después hacer un meme y mofarse de él en grupos de WhatsApp, solo porque hizo la pregunta que él nunca hubiera hecho… o nunca se hubiera atrevido a hacer?
¿Qué se necesita para que un reportero deje de tomarse una ‘selfie’ con una autoridad, en lugar de cuestionarlo sobre su desempeño?
¿Qué se necesita para que un reportero deje de comportarse como si padeciera el Síndrome de Estocolmo que lo lleva a sentir afinidad y/o a crear lazos afectivos con quien con la mano en la cintura puede ‘pedir su cabeza’ ante una pregunta que no le guste?

… La respuesta es muy simple: ¡Se necesita ser un reportero de verdad!

P.D “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”. George Orwell