Irrelevante, pertenecer a un medio para determinar calidad de periodista

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Queridos Marcos Aguilar Vega, presidente municipal de Querétaro
Estela Valenzuela García, coordinadora de Comunicación Social
PRESENTE

Me dirijo a ustedes, para comentarles –porque a lo mejor ni tiempo han tenido de enterarse con la apretada agenda que han sostenido en las últimas semanas, por aquello de que los tiempos electorales apremian para entregar el mayor número de obras posible, antes de la solicitud de licencia- de la resolución que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió apenas el pasado 1 de diciembre; y que sienta un precedente importante en cuanto a la protección de periodistas en el país.
Los ministros determinaron, al resolver el amparo en revisión 1422/2015, que “la pertenencia a un medio de comunicación es irrelevante para determinar la calidad de periodista”; esto, ante la demanda de amparo interpuesta en Yucatán, por Edwin Artemio de la Cruz Canché Pech.
La tesis de los ministros señala que “Para determinar qué persona tiene la calidad de periodista debe acudirse a las actividades que realiza, y analizarse si éstas tienen un propósito informativo y, por tanto, se comprenden dentro de la faceta política de la libertad de expresión”.
En otras palabras –explica- “cualquier definición que se dé del término “periodista” deberá ser funcional, atendiendo en todo momento a la importancia de las actividades que realizan”.
Además, sentencia que: “la actividad del periodista puede ser realizada tanto por quien está vinculado a un medio de comunicación como por quien se desenvuelve de forma independiente”.
En consecuencia, “exigir la pertenencia a un medio de comunicación como medio para acreditar la calidad de periodista es inadmisible, pues se deja de lado a los periodistas independientes, quienes fungen un papel importante para una sociedad democrática”.
Lo anterior, estimados Marcos y Estelita, viene a colación porque como ustedes recordarán -en marzo del 2017- expuse en esta misma columna, la afectación que sufrí por parte de su administración; a mi salida de otro medio de comunicación en el que ocupé el cargo de jefa de información en agosto de 2016, ya que ustedes me impidieron el acceso al portal de prensa, con el argumento de que para acceder a esa información “requería acreditar que estaba laborando en un medio de comunicación”.
Ya sé Estela, que pensarás: ¡Caramba con esta necia, que no fue suficiente la cartita aclaratoria que le mandé en la que le decía: “La diferencia surgió cuando usted dejó de ejercer el periodismo, condición que –vigente la costumbre que le refiero- condujo a suspender los envíos en comento…”
Y, sobre todo, porque cuando decidí denunciar la situación en redes sociales (con el consecuente ataque de sus troles), después de que, Marcos, nunca respondiste a la carta que –ejerciendo mi derecho de petición- te envié para que me hicieras favor de fundar y motivar las razones por las que me impidieron entrar al portal de prensa y el por qué exigían a los periodistas estar acreditados a un medio de comunicación para acceder a dicho portal…
Eso sí, acabaron por eliminar la exigencia e hicieron públicos los comunicados en el portal del municipio; lo cual fue un logro. Sin embargo, ustedes violaron mis derechos, a pesar de que tu misiva, Estela, sentenció: “Queda claro, pues, que no existe, ni existió violación alguna a los derechos humanos ni cosa que se le parezca”.

P.D. El papel de la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro en este asunto fue verdaderamente vergonzoso.