Por un lugar en la historia

En el U.S. Bank Stadium, los Philadelphia Eagles y los New England Patriots reeditarán la edición XXXIX del Súper Tazón con todos los reflectores puestos sobre Tom Brady

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Mientras New England Patriots tratarán de ganar su sexto campeonato y afianzarse como la dinastía más dominante en la historia de la NFL, Philadelphia Eagles llegan a Minnesota con todo que ganar y nada que perder. 

Esta será la cuarta ocasión en las últimas cinco temporadas en que los dos líderes de cada conferencia se enfrenten en el partido más esperado del año tanto dentro como fuera de Estados Unidos.  

Para los campeones de la Conferencia Americana, el simple hecho de jugar el partido ya es un récord, ya que sumarán su décima aparición en el Súper Tazón. Ningún otro equipo ha conseguido algo parecido: Dallas, Pittsburgh y Denver han llegado en ocho ocasiones al gran juego.  

Mientras que para los monarcas de la Conferencia Nacional, será apenas su tercera participación en el Súper Domingo; luego de que fueran derrotados en la edición XV (1980) por los Raiders y cayeran también ante Patriots en la edición XXXIX. Por lo que la venganza rondará alrededor del emparrillado.  

Sin duda, toda la atención estará centrada en Tom Brady, quien con cinco anillos de campeón, se convertirá en el primer quarterback en jugar un Super Bowl a los 40 años de edad.  

Junto al entrenador en jefe Bill Belichick, jugará su octavo partido por el título de la NFL, es decir, el doble que cualquier otra mancuerna head coach-quarterback en todos los tiempos del futbol americano profesional. Mientras tanto, crecen los rumores de que su era como la dupla más exitosa llegaría a su fin muy pronto.