En el Super Bowl LII, los Patriots no pudieron detener al ataque de los Eagles

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El mariscal de campo de los Philadelphia Eagles Nick Foles, quien tomó el lugar del lesionado Carson Wentz, fue elegido como el jugador más valioso del Super Bowl LII

Aunque durante la temporada regular, la defensiva de los New England Patriots hizo las jugadas necesarias para que Tom Brady tuviera la oportunidad de ganar; en el Super Bowl LII, simplemente no pudieron contener al ataque de los Philadelphia Eagles, que ganaron el partido 41-33.

En la banca, el ídolo de la defensiva del equipo campeón de la Conferencia Americana Malcolm Butler, quien interceptó el pase lanzado por Russell Wilson de los Seattle Seahawks en el Súper Tazón XLIX, no participó en una solo jugada. “No tengo nada que comentar”, fueron sus palabras al finalizar el juego.

Los 41 puntos permitidos por la escuadra, que era la favorita para ganar su sexto campeonato, fueron la cifra más alta admitida en un Súper Domingo en la era de Bill Belichick como entrenador en jefe.

Por su parte, LeGarrette Blount, quien formó parte de los New England Patriots en el pasado, acarreó el balón 14 veces para sumar 90 yardas y un touchdown.

Gracias a sus tres pases de anotación, el quarterback de los Philadelphia Eagles Nick Foles, quien tuvo que reemplazar al lesionado Carson Wentz desde finales de la campaña regular, fue elegido como el jugador más valioso del Súper Bowl LII. Además, lanzó para 373 yardas aéreas como 28 envíos completos de 43 intentos.

Mientras que Tom Brady, quien también lanzó tres pases de touchdown y sumó 505 yardas aéreas, no pudo conseguir su sexto anillo de campeón, ya que un balón suelto provocado por la defensiva del rival marcó el rumbo del encuentro ya en la parte final del último cuarto.

Nick Foles y los Eagles aplastan a Minnesota para ir al Super Bowl LII