¿Existe el equipo de trabajo perfecto? (I de III)

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¿De cuál de estos dos equipos de trabajo preferirías formar parte?
EQUIPO A: Se encuentra conformado por integrantes excepcionalmente inteligentes y exitosos. Cada uno de los participantes espera pacientemente su turno para exponer con amplitud su punto de vista. Cuando alguien se quiere hacer el gracioso o comenta algo que no viene al caso, quien tiene el turno de hablar le pide que no lo interrumpa. Se evitan los chismes y se valora la eficiencia.
EQUIPO B: Los integrantes exponen sus puntos de vista de manera espontánea, aunque con cierto desorden. Cuando alguien aporta una idea, los demás pocas veces lo dejan terminarla, ya que cada quién se siente con la libertad de agregarle cosas a lo que se está diciendo. Si alguno de los participantes cambia de manera brusca de tema, el resto le permite hacerlo, por lo que a menudo terminan por desviarse de la agenda. Al terminar las juntas, todos se quedan un rato para intercambiar chismes y asuntos personales.
En el párrafo final te compartiré cuál de los dos tipos de equipo es mejor, según los expertos.
¿Existe el equipo perfecto? Claramente no, como sería de esperarse, pero una investigación realizada por la empresa Google ha arrojado información tan valiosa que nos da las herramientas para acercarnos al equipo ideal. Charles Duhigg, reportero del New York Times, da cuenta de este estudio en un artículo que lleva por título ‘What Google learned from its quest to build the perfect team’.
Conscientes de que un empleado promedio se pasa más de tres cuartas partes de su tiempo participando en equipos de trabajo, los directivos de la empresa Google se abocaron a la tarea de buscar el perfil de su equipo de trabajo ideal. Para ello crearon el Proyecto Aristóteles, que se abocó a la tarea de estudiar a numerosos equipos de trabajo dentro de la compañía para descubrir por qué unos fracasaban mientras otros resultaban altamente efectivos. A este proyecto convocaron aalgunos de sus más destacados psicólogos, ingenieros y analistas.
Los investigadores partieron de preguntas como las siguientes: ¿Qué tan seguido conviven los integrantes de un equipo socialmente fuera de horas de trabajo?, ¿comparten estos gustos similares?, ¿qué tan parecidos resultan sus perfiles profesionales?, ¿es mejor que los integrantes del equipo sean extrovertidos o resulta más conveniente que sean tímidos y discretos?
Tomando en cuenta las anteriores preguntas, Duhigg relata que el Proyecto Aristóteles buscó encontrar patrones repetitivos en 180 equipos de trabajo a lo largo y ancho de la compañía, pero su esfuerzo resultó en vano: no pudieron encontrar ninguno que fuera significativo. Por ejemplo, algunos de los equipos más efectivos estaban conformados por empleados que llevaban una cercana amistad entre sí, mientras otros estaban conformados por aquellos que solo interactuaban de manera formal.
Regreso a mi pregunta inicial. Si respondiste que preferirías formar parte del equipo B, felicidades, ya que éste coincide con varias de las características queGoogle encontró en los equipos de trabajo exitosos. El jueves próximo, en la segunda parte de esta serie te diré por qué.