Acoso y hostigamiento en la UAQ, situación real y grave

“No podemos tomar como válida la información de internet. Las quejas que hacen en público, no tienen carácter jurídico...”. BERNARDO ROMERO VÁZQUEZ, ombudsman universitario

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Hasta este lunes, y a doce días de haber sido creado en Facebook, el grupo #YoTambiénUAQ cuenta con mil 170 miembros. Para formar parte de él, se requiere ser mujer y responder a las siguientes preguntas: ¿Por qué quieres ingresar al grupo? ¿Qué piensas del movimiento? ¿Cuál es tu relación con la UAQ? 

#YoTambiénUAQ es un “foro de denuncia pública en el que mujeres estudiantes, exalumnas, docentes, exdocentes y demás trabajadoras de la Universidad Autónoma de Querétaro pueden contar sus experiencias de acoso y abuso en manos de alumnos, profesores y trabajadores de la Universidad Autónoma de Querétaro”. 

El nombre del grupo -explica el portal- “hace referencia al ya famoso movimiento #MeToo, nacido en EEUU, con la finalidad de denunciar a hombres en posiciones de poder que han cometido actos de acoso y abuso sexual”. 

En entrevista con Códigoqro, una de las administradoras explicó que la iniciativa surgió porque “es complicado hacer denuncias formales; muchas veces las chicas no saben que están pasando por esta situación, no saben lo que es el acoso o el hostigamiento, no saben que lo que hacen sus profesores no es correcto, o a veces sí lo saben, pero temen denunciar por miedo a represalias porque el profesor está en un cargo importante en la Universidad, o porque la violencia está muy normalizada”. 

Se trata de darles voz a estas chicas –dijo- “el acoso y hostigamiento en la UAQ es una situación real y grave; no solo en la universidad, sino también en las preparatorias… estamos hablando de niñas menores de edad; hay mucha desinformación al respecto. Muchas no sabían lo que se estaba sucediendo y quizá por eso no dijeron nada, pero hubo quienes sí lo hicieron, pero no tuvieron resultados favorables porque los profesores siguieron trabajando ahí, o nada más los movieron de facultad”. 

La administradora del grupo detalló que –por ejemplo- “es común que las y los estudiantes se contacten por Facebook o por WhatsApp; es lo más práctico, pero el problema radica cuando estos medios se usan con otras cosas que no tienen nada que ver con lo académico”. 

 COMPLICIDAD EN ALGUNAS FACULTADES Y EN LA FISCALÍA 

El Coordinador del Programa Universitario de Derechos Humanos UAQ, Bernardo Romero Vázquez señaló que, durante el 2017, hubo 16 casos directamente vinculados con acoso y violencia de género; y en el 2016 recibieron 13 quejas. 

A pregunta expresa de en qué acabaron estas quejas, respondió: “Si nosotros encontramos que hay elementos, solicitamos que se le de de baja; y, si es profesor por honorarios, no se les recontrata. Pero profesores de tiempo completo, es más largo el proceso porque entonces los defiende el sindicato; tenemos que ir a la Junta de Conciliación (el abogado general). En cuanto tenemos evidencia de acoso u hostigamiento, inmediatamente hacemos el procedimiento y recomendamos, en todo caso, que se haga el procedimiento ante el Consejo de Honor y Justicia”. 

Romero Vázquez agregó que el año pasado 4 trabajadores universitarios fueron despedidos (entre ellos un profesor de tiempo completo), y otros siguen en procedimiento; los casos que no son graves -o que no está muy claro el acoso- lo que se hace es una amonestación. 

Sin embargo, reconoció que la reacción de las autoridades universitarias varía dependiendo de la facultad de que se trate. “Hay facultades en las que se atiende rápido el asunto y hay facultades en las que es más difícil el seguimiento. ¿En cuáles es más fácil y en cuáles no? No quisiera decírtelo porque sería una acusación, pero es importante que se sepa que hay facultades en las que hay más complicidad que en otras facultades”. 

En alrededor del 75% de los casos, la denuncia se ha hecho también vía penal; sin embargo, el ombudsman universitario acusó también complicidad: “En la Fiscalía hay complicidad. Tipifican mal la conducta o le dicen a la muchacha: ‘Mira, ¿para qué te quejas? No vas a ganar nada. Eso les dijeron en la Fiscalía en dos casos por lo menos. ‘Mejor concilia’, pero es una conducta que en violencia de género no se puede conciliar”. 

LOS TESTIMONIOS 

Soy egresada de la UAQ #facultaddepsicología. En una ocasión me citó en su cubículo para darme calificaciones al final del semestre, cuando me iba me dijo que, si no me iba a despedir bien, entonces me acerqué para darle un abrazo y él también me abrazó; pero su abrazo fue muy raro e incómodo porque me empezó a acariciar. Inmediatamente me separé y le dije que me tenía que retirar. Nuevamente dejé de hablarle por WhatsApp”.  

 

Me pasé a su cubículo y cerró la puerta, le comenté que estaba estresada por un trabajo, cómo me iba en mis clases y el problema que tenía, pero él solo veía su lap y su celular; me sentí muy ignorada. Le dije que ya me iba y dijo que, si no quería decir nada más, estaba bien. Cuando me despedí de mano, él me jaló y me abrazo, yo quería llorar porque me sentía mal, me empezó a acariciar, pero está vez quedamos frente a frente y nos empezamos a besar… no sé cómo, pero una cosa llevó a otra; él me puso mi mano en su pene y dijo que si me agradaba, que aún le faltaba crecer; me dejé llevar...”. 

 

Reprobé una materia, la cual ya había intentado aprobar y no lo conseguí; el profesor se ofreció a ser mi tutor y él mismo era el titular de la materia, por lo que acepté. Empecé a ir a asesorías, pero sentía que algo no estaba bien…cómo se insinuaba e, incluso, llegó a tocarme con “fines didácticos”; yo, cada que salía, era un mar de lágrimas y no le importaba. Decidí dejar de ir -y como siempre una se culpa- llegué a pensar que eran ideas mías; me desanimé y, un día previo a los exámenes, me dijo que no aprobaría ya que no fui “a sus asesorías”. Ese mismo día, una compañera me dijo que no estaba preocupada, ya que el profesor la iba a pasar porque había tenido relaciones sexuales con él …”. 

 

“Cuando estaba en la Prepa Norte, un profesor de Lógica me dijo: “Tú no vas a llegar a ningún lado con esos pelos”.  Luego, en una clase, habíamos terminado temprano y le pedí permiso para usar mi Ipod; me dijo que sí y luego me metió las manos en las piernas para quitármelo. Me dio mucho coraje, me paré le reclamé y lo empujé; luego de eso me fui a mi casa muy molesta. Al día siguiente, cuando fui a la dirección con mi mamá, me dieron de baja porque había agredido a un profesor y a mí no me creyeron”. 

 

Hace aproximadamente 4 años en #PrepaNorte, siendo unas niñas de 16 años, un maestro del área de Humanidades de unos 50 años, casado y con hijos, llegó a acosarnos varias veces. Nos invitaba a comer, a despedirnos de él de “besito” e, incluso, llegó a decirnos que nos fuéramos un ratito con él a su coche… “solo para excitarse”.