Estación migratoria de Querétaro en riesgo de hacinamiento: ASF

0
342

Incluso los diagnósticos oficiales, a pesar de resultar incompletos, reconocen la situación a la que se enfrentan los migrantes, que de manera irregular, cruzan por  nuestro país; esto se desprende de la Evaluación núm. 1787-GB ‘Política Pública Migratoria’ de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), dada a conocer hace unos días. 

El documento hace referencia al tránsito de extranjeros por lugares peligrosos que aumentan los riesgos de que padezcan lesiones o pierdan la vida, a abusos por parte de autoridades en estaciones migratorias y estancias provisionales donde son alojados, así como a los espacios inadecuados de alojamiento en los que se violan sus derechos. 

 

SOBRECUPO Y HACINAMIENTO 

Dicha evaluación, incluida en la tercera entrega del Informe de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2016, habla de la situación de los migrantes cuando se encuentran en estaciones migratorias y estancias provisionales, las cuales constituyen –se supone- mecanismos para su protección. 

Las primeras, se refieren a las instalaciones físicas del Instituto Nacional de Migración (INM) en las que se alberga, de manera temporal, a los extranjeros que no acrediten su situación migratoria regular, mientras ésta se resuelve; y las segundas, son los lugares habilitados para alojar de manera transitoria a los extranjeros en tanto son llevados a una estación migratoria o se resuelve su situación (estas pueden ser tipo A, donde las personas permanecen hasta por 48 horas y las tipo B, en las que la estancia es de máximo 7 días). 

Se considera que hay hacinamiento en una estación migratoria o estancia provisional si esta se encuentra ocupada en más del 80 % de su capacidad; sin embargo,  la información proporcionada por el INM –detalla el análisis- “no permitió determinar con precisión el grado de ocupación en las estaciones migratorias y estancias provisionales A y B, por lo que se realizaron ejercicios con resultados aproximados sobre las condiciones de hacinamiento que se presentan en dichos lugares”.  

La ASF hace referencia  a 32 estaciones migratorias a cargo del INM, de las 58 instancias con que cuenta para alojar a los migrantes extranjeros. Y consigna que el promedio de extranjeros que pudieron haber sido alojados por mes, durante el periodo 2011-2016, fue de 7 mil 725, cuando la capacidad instalada era de 3 mil 705; es decir, que pudo haber  un sobrecupo de 4 mil 020 migrantes. 

En el caso de Querétaro, la estación migratoria tiene una capacidad para recibir a 35 personas; sin embargo,  la ASF calculó que alojó mensualmente un promedio de 121 migrantes, por lo cual el riesgo de sobrecupo ascendió a 86 personas.  

Cabe señalar que -a pesar de ello- hay instalaciones en el país que seguramente presentaron un hacinamiento mayor; por ejemplo, la estación de Tapachula, Chiapas, que permite recibir a 960 migrantes, albergó a mil 869 en promedio (el sobrecupo pudo haber sido de 909 personas). En esa misma entidad, las instalaciones de Palenque debieron recibir a 682 migrantes al mes, cuando su capacidad es solo de 64 (el sobrecupo en este caso debió haber sido de 618 personas). 

Una situación diametralmente opuesta se dio en estaciones como la de El Ceibo en Tabasco en donde, si bien se tiene una capacidad para recibir a 45 extranjeros, no recibió a ninguno.  

Ahora bien, en cuanto a las estaciones provisionales -las cuales representan el 44.8% de las instalaciones del INM para albergar migrantes- 14 son de tipo A y 12 tipo B; y cuentan con una capacidad instalada para resguardar a 660 migrantes, pero la ASF estimó que recibió -en promedio-  a 2 mil 558 extranjeros al mes, lo que significa que pudo haber mil 598 personas más de lo establecido (Querétaro no cuenta con estaciones de este tipo). 

Para la ASF, estos casos de posible sobrecupo, por un lado, y desocupación, por otro, “evidencian la falta de diagnósticos y de planeación en su implementación”. Por ello, consideró necesario que el INM lleve registros sistematizados que permitan monitorear constantemente la cantidad de personas que son trasladadas tanto a estaciones migratorias, como a estancias provisionales; además de que debe contar con indicadores de ocupación “para prevenir el hacinamiento y, con ello, garantizar la protección de los derechos de los migrantes alojados, en términos de trato digno”.  

DESEQUILIBRIO 

Al hacer un comparativo del 2011 al 2016 entre los estados con más puntos de internación de flujos irregulares, es decir, “ lugares de acceso de personas por tierra, mar y aire no reconocidos como regulares”, la Auditoría ubicó a los estados de Querétaro e Hidalgo en la octava posición, con 9 puntos irregulares. 

Les anteceden con más puntos de internación irregular: Tabasco, con 36; Jalisco, con 22; Chiapas con 19; Quintana Roo con 17; Michoacán, con 13 y Guerrero con 12. En estados como Chihuahua, Colima, Sinaloa y Tlaxcala no se detectaron puntos irregulares de internación. 

Ahora bien, al analizar el número de estaciones migratorias o estancias provisionales con que cuentan las entidades, la ASF encontró desequilibrios, ya que –por ejemplo- en Tabasco en donde se registró el mayor número de puntos de internación irregular, hay el mismo número de estaciones migratorias (3), que en Chihuahua, en donde no hubo puntos de internación. En Durango, por citar otro caso, a pesar de estar en el décimo lugar con 7 puntos de internación irregular, no hay estaciones migratorias ni estancias provisionales. 

Por ello, resaltó la importancia de contar con diagnósticos sobre las necesidades de estaciones migratorias, a partir de los flujos migratorios.  

 SUPERVISIÓN INSUFICIENTE 

Del 2011 al 2016, el INM llevó a cabo 126 visitas de supervisión a estaciones migratorias y a estancias provisionales para alojar a migrantes irregulares; pero, de 32 estaciones migratorias, solo verificó a entre 5 y 28; y de 26 estancias provisionales, acudió a entre 1 y 14.  

Para la ASF, son insuficientes los mecanismos de la autoridad migratoria para asegurar que estos lugares cumplan con las condiciones que garanticen el respeto a los derechos humanos