Desigualdad desde los medios

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Recién conmemoramos el Día Internacional dela Mujer y este año fue mucho más intenso por las decenas de movilizaciones que en el mundo se organizaron y que tuvieron su semilla en España.
Este año millones de mujeres y algunos miles de hombres hicieron un paro laboral, ya fuese total, parcial o al menos de buena fe para sumarse a este reclamo que debe ser todos los días de alcanzar la plena igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres, de lograr el libre ejercicio de los derechos de todas las personas.
Por eso es importante hacer un pequeño alto para reflexionar sobre la forma en cómo los medios de comunicación siguen retratando a las mujeres, cómo continúan reproduciendo roles de género que favorecen la reproducción de estigmas sociales que terminan en discriminación y violencia.
Preocupa que las empresas dedicadas a la publicidad, muchas de ellas dirigidas por mujeres, sigan usando los roles de género para anunciar ciertos productos. Que sean mujeres las que anuncien productos de limpieza, de cocina o utensilios y medicamentos para el cuidado de la familia, mientras que sean hombres quienes anuncien los objetos de lujo como autos, relojes, inversiones.
Ya ni hablemos por ahora de las razas y el origen étnico porque es tema largo.
Pero además dela publicidad, seguimos viendo en los programas matutinos de televisión, en televisoras públicas y privadas, que hay un discurso permanente de que las mujeres deben ocuparse del cuidado del hogar y dela familia. Y si son trabajadoras, profesionales, empresarias, exitosas, entonces les aplauden porque son ‘luchonas’.
Nunca se cuestiona el éxito varonil y mucho menos sele recuerda a la minoría dela población (las mujeres son el52 por ciento dela población en México), que además de cumplir con su jornada laboral, también deben dedicarle horas de trabajo al mantenimiento del hogar y el cuidado de la familia.
Y si nos vamos a detalles, vemos la forma desigual en que medios y periodistas hacen su trabajo cotidiano, sin un lenguaje incluyente, sin perspectiva de género y por el contrario, destacando lo que es ‘políticamente correcto’.
Ejemplos muchos, pero uno es hacer noticia que el 8 de marzo haya un vuelo comercial en donde toda la tripulación sean mujeres, cuando laAsociación Sindical de Pilotos de Aviación (ASPA) reconoce que poco más del 30 por ciento de quienes pilotean aviones son mujeres. Aún lejos de la paridad, pero ya tampoco es un logro que una mujer sea piloto, son capitanas profesionales, tanto como los hombres.
Otro ejemplo es pretender destacar que hay mujeres que son madres solas (que no solteras) y que además deben trabajar, estudiar y cuidar al perro. Según el INEGI, en México el27 por ciento de los 31 millones de hogares en México son encabezados por mujeres; es decir más de 8 millones de mujeres son cabezas de familia.
Es urgente que medios y periodistas tengamos mayor capacitación para comprender qué es la perspectiva de género y poder hacer un periodismo sin roles ni estigmas sociales, un periodismo con lenguaje incluyente, un periodismo que destaque la visión femenina del mundo y hacer mucho más para reducir las brechas de desigualdad entre hombres y mujeres.
Obvio, también tenemos que dejar de cubrir esos eventos absurdos donde funcionarios y hasta funcionarias públicas se reúnen con mujeres para regalarles flores y rifar aparatos electrodomésticos. A estos, hay que señalarles su misoginia y su profunda ignorancia del significado real de la conmemoración del 8 de marzo.

*Periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de Buenas Prácticas para la Cobertura Informativa sobre Violencia”.