Con imposición de aranceles, Trump abre la puerta a una guerra comercial con China

Ante los temores de que se desate una guerra comercial entre Estados Unidos y China, los mercados financieros internacionales sufrieron hoy una pronunciada caída

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, firmó una orden ejecutiva que allana el camino para la imposición de aranceles las importaciones provenientes de China, las cuales están valuadas en unos 60 mil millones de dólares; ya que -argumenta que la nación asiática- se está robando la tecnología estadounidense y está presionando a las empresas de la Unión Americana a entregarla.

El mandatario estadounidense advirtió que sus acciones volverán más fuerte y rico al vecino país del norte.

“Es el mayor déficit comercial con ningún país en la historia de nuestro mundo”, señaló el magnate neoyorquino acerca de la balanza comercial entre ambas potencias mundiales, lo que -dijo- ha generado la pérdida de empleos en territorio estadounidense.

Por su parte, el Gigante Asiático ya anunció que tomará “todas las medidas necesarias” para defenderse de lo que considera una agresión comercial; lo cual hace más probable el estallido de una guerra comercial entre las dos principales economías del planeta.

Fue este jueves 22 de marzo, cuando la Casa Blanca dio a conocer que Trump ordenará a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) que -en un plazo de 15 días- publique una lista de propuestas de aranceles para que sean comentados por la ciudadanía estadounidense.

Dicha dependencia estadounidense ya ha identificado objetivos potenciales como mil 300 líneas de producto valuadas en aproximadamente 48 mil millones de dólares. Asimismo, el multimillonario neoyorquino ordenó al secretario del Tesoro, Steven Mnuhin, que presente una lista de restricciones a las inversiones chinas.

Mientras tanto, los mercados financieros resintieron la decisión de Trump y bajaron ante las noticias de que el creciente conflicto entre Washington y Pekín desencadena una guerra comercial entre las dos potencias globales.

Este anuncio pone fin a una investigación que se prolongó durante siete meses, en los que Estados Unidos indagó las prácticas que han permitido a China desafiar su supremacía en materia tecnológica; entre ellas usar hackers para robar secretas comerciales y exigir a las compañías estadounidenses que entreguen secretos comerciales a cambio de tener acceso al multimillonario mercado chino.

Según Trump, los años de negociaciones entre Washington y Pekín no han dado resultados. Mientras tanto, las cadenas minoristas de la Unión Americana, empresas del sector agrícola y compañías agrícolas se preparan para hacer frente a “las medidas necesarias” que prometió el Gigante Asiático para defenderse de las acciones anunciadas por la Casa Blanca.

Apenas la semana pasada, grupos industriales le enviaron una carta a Trump advirtiéndole que la “imposición de aranceles generalizados desatará una reacción en cadena de consecuencias negativas para la economía estadounidense, provocando represalias, lo que sofocará a la agricultura estadounidense, bienes, servicios y exportaciones y elevará los costos para los consumidores”, alertaron.

No obstante, los grupo empresariales estadounidenses consideran que se requiere hacer algo ante el enérgico avance tecnológico chino, pero les preocupa que el país asiático responda aplicando sanciones a las exportaciones de aviones, soja y otros productos de la vecina nación del norte en una guerra comercial entre las dos principales potencias del mundo.

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