Protección a periodistas ¿una mera cortesía?

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Roxana de Jesús Ávalos Vázquez, presidenta de la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro: una vez más, doctora, su actitud me parece lamentable.

Mire que responder a un periodista que la ha cuestionado –a propósito de la detención por parte de la Policía Estatal de dos reporteros que investigaban a taxistas que operan de manera irregular en la Terminal de Autobuses de Querétaro- que el principio de ‘trato diferenciado’ al que se refiere el “Protocolo del uso legítimo de la fuerza, para el personal operativo adscrito a la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Poder Ejecutivo del Estado de Querétaro”; y que incluye a los periodistas, tiene que ver simplemente con “un trato respetuoso” es realmente preocupante…
¿Acaso el resto de los mortales pueden ser tratados de forma no respetuosa? Pero mire, todo esto preocupa porque el Congreso del Estado la eligió para defender los derechos humanos… se supone que usted es la defensora del pueblo.
Y no, el ‘trato diferenciado’ es mucho más que ese concepto light del que usted habló y que parece haber reducido a meras reglas de cortesía… ¡para eso está el Manual de Carreño! ¡Caramba, estamos hablando de un protocolo sobre el uso de la fuerza por parte de la policía, en un momento en el país especialmente complejo para ejercer el periodismo!
El Artículo 5, fracción VI del citado protocolo es muy claro: “Debe protegerse con especial atención a niñas, niños y adolescentes, personas con discapacidad, adultas mayores, periodistas, defensores de derechos humanos, u otros grupos e individuos en situación de vulnerabilidad”.
Además, el Artículo 8, fracción V del “Acuerdo por el que se expide el Protocolo de Actuación de Atención a Víctimas y Grupos Vulnerables”, explica que el “enfoque diferencial y especializado”, es el “Reconocimiento de la existencia de grupos de población con características particulares, o con mayor situación de vulnerabilidad en razón de su edad, género, preferencia u orientación sexual, etnia, condición de discapacidad entre otros, y aplicación de medidas que proporcionen atención adecuada a dichas particularidades y grado de vulnerabilidad”. Entre estos grupos vulnerables, el Artículo 21 incluye a los periodistas.
Ojalá que para este momento tenga usted una idea más clara de cómo es que el periodista que llamó al 911 para pedir ayuda por la violencia con la que actuó el taxista al percatarse de que estaba siendo grabado, acabó pasando de víctima a criminal detenido.
Espero que a estas alturas, ya no justifique el que el periodista haya sido esposado, diciendo que “Justamente para una cuestión de seguridad, está permitido. Lo que sí es que no es agradable que a uno lo esposen en una circunstancia de esta naturaleza, pero a final de cuentas es parte de los protocolos de actuación”.
Por favor, no vuelva a declarar eso de que: “Como usted comprenderá que cuando hay un ‘tú fuiste’, no que ‘fuiste tú’ ¿A quién le creo?”, porque suena poco serio de su parte… evidentemente debe hacer una investigación que demuestre que el puesto no le queda grande, porque ¡para eso se le paga!

P.D. “El Estado no pone un alto a la violencia (contra periodistas) por falta de, capacidad, de voluntad política y sobre todo, por ser juez y parte en la violencia contra la prensa”: @article19mex