‘Gasto hormiga’… Un daño a la economía y finanzas personales

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De acuerdo con datos proporcionados por la Condusef, el gasto hormiga representa aproximadamente 12% de los ingresos que perciben los trabajadores mexicanos

El cafecito, el sándwich “porque se me hizo tarde y no alcancé a prepararme el desayuno”, la revista de chismes y hasta un par de inocentes chicles para masticar mientras esperamos el camión, son gastos innecesarios y tan rutinarios que no los tomamos en cuenta a la hora de hacer memoria sobre nuestras finanzas.

Estas compras, mejor conocidas como ‘gasto hormiga’, son aquellas que parecen pequeñas e insignificantes, pero que, a la larga y en su conjunto, pueden representar un monto significativo; y, lo más importante aún, suelen no estar dentro de nuestros planes.

De acuerdo a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el ‘gasto hormiga’ representa hasta un 12% de los ingresos que percibimos; no obstante, no suelen ser perceptibles tan fácilmente porque “no se notan y no son tan grandes desembolsos como pagar la luz, la renta o el agua”.

Por ejemplo, comprar una cajetilla de cigarros cada tercer día es un gasto innecesario –nadie necesita fumar- al cual destinamos hasta 60 pesos; sin embargo, si lo multiplicamos por el total de días del mes, ya nos gastamos 900 pesos o, lo que es igual, casi 11 mil al año.

A esto hay que sumar que no es el único ‘gasto hormiga’ que se suele tener; a esta categoría entran también los chicles, botanas, propinas, salidas con los amigos al cine o al bar, intereses moratorios y todos y cada uno de los productos que puedes ver en las cajas de los Oxxos: chocolates, galletas, refrescos, etc.

A decir de Raquel González, catedrática de la UAQ y psicóloga especializada en comportamiento humano colectivo, los ‘gastos hormiga’ son desembolsos que aparentemente son necesarios en nuestro día a día; sin embargo, la gente fácilmente podría prescindir o abstenerse de ellos; por ejemplo, dejando de fumar o cargando sus propios entremeses, que, por supuesto, saldría más baratos.

“El ritmo de vida impacta directamente en esto; por una parte, te dicen que debes alimentarte sanamente y a tus horas, pero por otra parte no tienes tiempo para hacerlo; ¿Qué haces? compras lo primero que puedes y donde puedes”.

Cabe hacer la distinción entre los distintos gastos que existen: fijos y variables. Mientras que los gastos fijos no pueden evadirse porque corresponden a las necesidades básicas (transporte, renta, colegiaturas, pago de créditos, alimentos), los variables corresponden a los gustos y actividades de cada persona (ropa, restaurantes, paseos), y es aquí donde radican los ‘gastos hormiga’.

A decir de tres entrevistados por este medio-quienes obviamente no destinan los mismos montos al ‘gasto hormiga’, pero sí aproximados-, mensualmente pueden llegar a gastar como mínimo mil pesos o hasta 3 mil sin notarlo, mientras que su ingreso mensual varía entre 9 mil y 13 mil pesos.

Ante esto, la Condusef ha emitido una serie de consejos para evitar realizar estos ‘gastos hormiga’, como monitorear cada una de las compras que se realicen (por muy pequeñas que sean), llevar un registro, decidir cuáles pueden suprimirse totalmente y cuáles pueden sustituirse por opciones más económicas, evitar las compras con tarjetas de crédito, salir con el dinero necesario para lo que se va a hacer o a comprar y, finalmente, evitar las compras por capricho.

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