Por abusos y errores piden perdón a jóvenes en cumbre de obispos

0
35

En la tercera jornada del Sínodo de los Obispos, el arzobispo Anthony Fisher pidió perdón públicamente por los abusos sexuales y otras fallas de los miembros de la Iglesia.

Ante la presencia de Francisco y los 267 “padres sinodales” que toman parte en el encuentro en el Aula Nueva del Sínodo, el arzobispo de Sydney (Australia), Anthony Fisher, pronunció un “mea culpa” por los errores propios y ajenos.

“Quiero pedir perdón a los jóvenes por los hechos vergonzosos que algunos sacerdotes, religiosos y laicos, han perpetrado en vosotros u otros jóvenes como vosotros, con el terrible daño causado”, dijo ante el pleno.

“(Perdón) por la actuación de demasiados obispos y otros responsables a la hora de no responder adecuadamente, cuando se identificaron los abusos, y a la hora de hacer todo lo posible para manteneros a salvo; y por el daño hecho a la credibilidad de la Iglesia y a su confianza: me disculpo”, insistió.

Más adelante sumó otras falencias como cuando los clérigos han sido “inoportunos, distantes o duros”, o los momentos en que los jóvenes buscaban su identidad sexual, étnica o espiritual y necesitaban una brújula moral, pero encontraron personas de la Iglesia poco comprensivas o ambiguas.

Agregó actitudes diversas como cuando se les ofreció a los muchachos y muchachas poca participación en las actividades de la Iglesia, cuando no se les apoyó para vivir su fe “en un mundo secular y cínico”.

También se disculpó por las “liturgias no bellas”, por la “mala predicación”, la catequesis o la dirección espiritual deficientes, por la por falta de imaginación o entusiasmo en la transmisión del mensaje cristiano. “Pero también les digo a los jóvenes: nunca renuncies a Jesús por nuestros fracasos”, añadió.

Las palabras de Fisher resultan significativas considerando que él es sucesor del cardenal George Pell, anterior arzobispo de Sydney y secretario de Economía del Vaticano, que actualmente afronta un juicio en Australia por acusaciones en su contra de abusos sexuales y encubrimiento de ataques contra menores.

De hecho, el tema de los abusos ha centrado una parte de la atención en los primeros días de trabajo del Sínodo, que se extenderá hasta el próximo 28 de octubre y analiza el tema: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

En la asamblea, que incluye la participación de 49 oyentes (ellos 34 jóvenes de entre 18 y 29 años), se suceden discursos ante el pleno sobre diversas temáticas de actualidad y en los próximos días comenzarán las sesiones de 14 “círculos menores”, pequeños grupos de trabajo que darán contribuciones para la redacción de un documento final.

Según informaron este viernes los integrantes de la comisión informativa del Sínodo, algunos de los participantes propusieron -entre otras cosas- la creación de un Pontificio Consejo en la estructura de la Curia Romana que se ocupe de asuntos juveniles.

Entre los discursos pronunciados en el aula se incluyeron aspectos tan distantes como la sexualidad y la castidad prematrimonial, la pérdida de sentido de la paternidad, la pobreza y las migraciones, el liberalismo exasperado, la música y la liturgia.

Papa expulsa de la Iglesia a cura chileno acusado de abuso sexual