Obesidad: un problema de salud… de mucho peso

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De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 39% de la población adulta a nivel mundial padece sobrepeso y 13% sufre obesidad

La obesidad es una enfermedad relativamente nueva, ya que aun cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) la reconoció como enfermedad, fue hasta 2013 cuando la Asociación Medica Norteamericana (American Medical Association) la aceptó como tal y de ahí otras agrupaciones la siguieron.

Se estima que 39 por ciento de la población adulta en el mundo tiene sobrepeso, y 13 por ciento más (600 millones) padece obesidad.

La OMS señaló que, en 2016, 2.8 millones de adultos fallecieron por causas relacionadas con la obesidad a nivel mundial. Este mismo año, más de 41 millones de niños menores de 5 años tenían sobrepeso u obesidad y 340 millones de entre cinco a 19 años tenían alguna de estas condiciones.

En la reciente celebración del Día Mundial contra la Obesidad inició la Obesity Week, en Nashville, Tennessee, donde se reunieron cuatro mil especialistas médicos internacionales para hablar sobre los avances y retos en esta materia.

Organizado por la Sociedad Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica (ASMBS, por sus siglas en inglés) y la Sociedad de Obesidad (TOS), el tema central de este evento fue el corazón, componente cardiaco de la obesidad.

La obesidad es una enfermedad crónica multifactorial que involucra a todos los grupos de edad, a las distintas entidades, géneros y clases sociales, que ha alcanzado elevaciones epidémicas a nivel mundial.

Por esa razón, la OMS la considera como la epidemia del siglo XXI y ha llamado a todos los gobiernos a sumar esfuerzos para luchar contra esta enfermedad que consiste en la acumulación anormalmente o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud, causando diabetes y enfermedad cardíaca, entre otras.

El éxito de la cirugía bariátrica…

La cirugía bariátrica es un factor importante para impulsar la pérdida de peso en pacientes con obesidad en etapas avanzadas, la cual ha demostrado éxito en 80 por ciento de los casos, pero por sí sola no cura esta enfermedad.

Los pacientes deben seguir de por vida hábitos saludables que requieren de la voluntad de la persona y el apoyo familiar para evitar la reganancia de peso.

Mientras que el 20 por ciento de los pacientes que se someten a un procedimiento quirúrgico y no alcanzan el resultado esperado o sienten que no pueden lidiar con los efectos de la cirugía, son más propensos a buscar otro mecanismo de recompensa como el alcohol y tienen mayor tendencia al suicidio.

Durante la presentación en el Congreso Obesity Week, de un estudio de casos de éxito de cirugía bariátrica realizado por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición ‘Salvador Zubirán’ (INCMNSZ), se dio a conocer que la mayoría responde bien a este tipo de tratamiento.

De los 77 pacientes incluidos en el programa, con índice de masa corporal (IMC) de 46, edad promedio de 39 años de edad, en su mayoría mujeres, se observó que 80 por ciento consiguió reducir al menos la mitad de los kilos extras que tenía.

En general se evaluó la capacidad del paciente para restringir su ingesta de alimentos, su respuesta ante la presencia de abundantes alimentos, de comer en determinados estados emocionales (ansiedad y depresión) y el nivel de hambre que tenían.

El 20 por ciento que no logró los resultados esperados reportó tener más hambre que los casos de éxito, y en ese grupo se debe buscar las causas de una respuesta deficiente a la cirugía.

En estos casos puede haber ansiedad, antojos, una respuesta hormonal distinta, carencia de proteína que da saciedad o causas ambientales que inciden en una menor pérdida de peso.

Antes de la cirugía bariátrica, 60 por ciento de los pacientes presentan ansiedad y 50 por ciento depresión; posteriormente al procedimiento si la persona tiene apoyo psicológico menos de la mitad puede estar deprimido, destacó la especialista.

Vázquez Velázquez señaló que los pacientes que se pierden luego de la cirugía pueden ser quienes tengan mayor riesgo de depresión y reganancia de peso.

Por ello, destacó la importancia que tiene la familia en este proceso para un acompañamiento y que el paciente pueda salir adelante con su plan alimenticio y de actividad física, ya que el tratamiento es de por vida porque la cirugía por sí sola no cura la obesidad.

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