Entre chismes y campanas 14 de enero

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Tras lo complicado del viernes y el sábado, en cuanto al abasto de combustible en las diferentes estaciones de la zona metropolitana de Querétaro, ayer, conductores de vehículos confirmaron a Códigoqro que el tiempo de espera había comenzado a disminuir… ojalá que sea así, y la situación se normalice en las próximas horas.

Aunque, a decir del gerente de la Unión de Estaciones de Servicio de Querétaro, Enrique Arroyo Enzástiga, el suministro de gasolina tardará aún alrededor de cinco días para regularizarse, pero parcialmente.

Alrededor de las 15:00 horas del sábado, el gobernador del estado Francisco Domínguez señaló –vía Twitter- que Pemex le había informado que en el transcurso del día se incrementaría la cantidad de gasolineras que serían abastecidas con combustible “para ir normalizando el suministro en todo el estado y cubrir cerca de 2/3 partes de la capacidad instalada de servicio”.

Y es que las horas previas fueron verdaderamente caóticas: sin importar si era de día, de noche o de madrugada, podían observarse largas filas de vehículos estacionados afuera de las gasolineras; abiertas muy pocas de estas y cerrada la mayor parte. La desesperación invadió las redes sociales, en donde los conductores mostraban su preocupación, su enojo, su frustración y su impotencia al compartir lo que sufrían en la búsqueda de combustible.

Al mismo tiempo, en Internet, estos conductores eran criticados por mostrar su enojo y cuestionar la estrategia del Gobierno de México… fue una batalla constante de mensajes; en tanto Andrés Manuel López Obrador insistía en que no se daría por vencido en esta lucha en contra del “huachicoleo”; pero, además, en un audio distribuido vía WhatsApp pidió a la población convencer a los delincuentes de que ya no se dedicaran a esto porque “el Gobierno ya no roba y a nadie le va a faltar trabajo…”.

En un comunicado emitido ayer por la noche, la Canaco afirmó que el desabasto de combustible en Querétaro “ha generado caídas en las ventas de hasta un 10% y la cancelación de una de cada cinco reservaciones hechas en hoteles de la zona metropolitana”.

Nadie, absolutamente nadie (salvo los delincuentes), está en contra de que se persiga este delito… ¡lo cuestionable es la estrategia!