De perras en celo, “Yalitzas” y cosas peores

0
257

No es un asunto de discriminación, no es un pleito irracional de “fifís” contra “chairos” en redes sociales, ni tampoco es un tema de mero uso del lenguaje… es una cuestión de fondo; es –en síntesis- un hacia dónde vamos realmente y cuáles serán las consecuencias de la nueva realidad que estamos experimentando en México.

La semana pasada expresé una sincera preocupación acerca de cómo la “Cuarta Transformación” parece ir en sentido contrario a lo que señalan no solo la lógica y la ley, sino las propias promesas que llevaron a López Obrador a la silla presidencial.

Hoy -a 100 días del nuevo gobierno- quedaron atrás las pensiones a los expresidentes; Los Pinos no alojan más al tlatoani; ya no existe el CISEN ni el Estado Mayor Presidencial; tenemos a un gobernante que viaja en aviones comerciales, come en fondas y –ante las cámaras- bebe agua de coco sin utilizar popote… que odia a las organizaciones de la sociedad civil y le encanta regalar dinero al “pueblo sabio” (incluyendo a los “ninis”).

Hoy tenemos un Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, cuya esposa le reclama que el recibo de la luz haya llegado altísimo; un jefe de estado que dice que ya no hay corrupción ni impunidad, pero que quiere perdonar a quienes saquearon al país…

Hoy la historia la escribe un líder tremendamente popular, que decide cuándo hacer consultas a modo y cuándo no, que responde a las preguntas de los periodistas con ambigüedades y frases a medias, que define cuándo se debate sobre el aborto y cuándo no, que decreta cuándo atacar a un medio o comunicador frontalmente y cuándo darle vuelta a la página para no revelar la lista de los periodistas ‘chayoteros’…

En esta aventura de transformar al país lo acompañan el senador Félix Salgado Macedonio, quien llama “perra en celo” a ciertos adversarios; el senador Salomón Jara, que pretendió modificar la ley para mandar al diablo a las calificadoras, por hacer enojar a López Obrador; la senadora Guadalupe Covarrubias, que se atrevió a asistir a un foro sobre Nueva Política Energética para el Bienestar de México, sin tener la menor idea del tema.

¡Y qué decir del ‘superdelegado’ en Veracruz, Manuel Huerta Ladrón de Guevara!; quien, para justificar el retiro de apoyos a las estancias infantiles, compartió con reporteros una profunda reflexión sobre lo que ahora deben hacer las madres y los padres de familia: “Podrán encontrar mecanismos que les permitan a ellos, que puede ser en alguna estancia, o ellos pueden con algún familiar o alguna persona, así tipo Cuarón, que lo cuidó una muchacha y que miren hasta sacó un premio Oscar… para que vean que sí funcionan las Yalitzas”.

Insisto, no es un asunto de exclusión social… se trata de analizar si la clase política posee la altura de miras que merece el pueblo de México; lo que no significa que la anterior la haya tenido.