Abasto de medicamentos, entre los grandes desafíos de la Cuarta Transformación

La SHCP informó que la compra de medicinas se hará vía adjudicación directa y licitación internacional. Hasta ahora, cada institución de salud decidía sus mecanismos de abastecimiento a partir de sus necesidades y políticas

En el marco de la presentación del informe por sus 100 primeros días de gobierno, Andrés Manuel López Obrador aseguró que, en materia de salud, están trabajando “para mejorar de fondo y de manera integral la atención médica y el abasto de medicamentos”.

Dijo que “tan solo el gasto en medicamentos y material de curación adquirido por el ISSSTE y el Seguro Social significó en 2018 una erogación de 54 mil 940 millones de pesos, que fue suministrado en un 63 por ciento por sólo tres proveedores”.

Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) confirmó que “las compras del gobierno se harán preferentemente de manera consolidada, mediante convocatoria, con observación ciudadana y de la oficina de transparencia de la ONU”.

Y sobre la compra de medicinas y material de curación, que acusó “representa un legado de corrupción, opacidad y malos manejos”, anunció que llevarán a cabo un proceso que permita el abastecimiento a las entidades federativas, a través de dos mecanismos: la adjudicación directa, con una vigencia del 16 de abril al 30 de junio; y la licitación internacional, para el segundo semestre del año.

El contexto del suministro de medicamentos

De acuerdo con la Evaluación 1586 “Política Pública de Atención a las Principales Enfermedades Crónicas no Transmisibles” de la Auditoría Superior de la Federación (y que forma parte de la fiscalización superior de la cuenta pública del 2017, “uno de los desafíos constantes en el sector salud es el tema del abastecimiento, que se puede ver obstaculizado por las presiones económicas de las instituciones públicas de salud, aunado al aumento de la prevalencia de enfermedades, incluidas las crónicas no transmisibles”.

El informe, dado a conocer en febrero de este año, explica que el Cuadro Básico y Catálogo de Insumos del Sector Salud (CBCISS) agrupa todos los medicamentos utilizados por las instituciones públicas del Sistema Nacional de Salud (SNS), para el otorgamiento de servicios de salud a la población. Dicho cuadro es revisado y actualizado, periódicamente, por los miembros de la Comisión Interinstitucional del Cuadro Básico y Catálogo de Insumos del Sector Salud (CICBCISS).

El total de claves de medicamento incorporadas al Cuadro Básico y Catálogo de Medicamentos, aumentó – de 2010 a 2017- un 32.9%, al pasar de mil 366 a mil 815. En el mismo periodo, las claves de medicamento para la diabetes mellitus incrementaron un 132%, al pasar de 25 a 58; para las enfermedades cardiacas, 28.6%, al pasar de 91 a 117; y para padecimientos cerebrovasculares, 55.6%, al pasar de 9 a 14 claves en 2017.

La ASF señaló que, si bien existe la herramienta de codificación general, “cada una de las instituciones públicas del SNS tiene el derecho de decidir sobre su compra, en función de sus políticas institucionales y de los recursos financieros con los que cuente, tal como se establece en el artículo 50 del Reglamento Interior de la CICBCISS, razón por la cual los mecanismos implementados para el abastecimiento de medicamentos son heterogéneos”.

Conclusiones de la ASF (periodo 2010-2017)

• No existen compras consolidadas en todas las instituciones públicas, por lo que hay diferencias significativas en los precios de medicamentos e insumos (por ejemplo, en 2016, el precio de la insulina en el Seguro Popular fue de 170 pesos y en el IMSS, de 54.5 pesos).

• No se encontró evidencia de acciones integrales pare el abastecimiento de medicamentos, ya que cada una estableció sus mecanismos, con base en sus necesidades y políticas particulares.

• Se desconoce la efectividad de los mecanismos para surtir las claves de medicinas indicadas, específicamente para el tratamiento farmacológico de las principales Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT).

El reto en materia de abastecimiento

El gran desafío para la nueva administración federal es elevar el porcentaje de suministro de medicamentos, ya que según la información proporcionada a la ASF por parte de la Secretaría de Salud, ISSSTE, Pemex, Sedena y SEMAR – y presentada de manera general para todo tipo de padecimientos, es decir, sin especificar los tratamientos farmacológicos de las principales Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT)- ninguna institución suministró al 100 por ciento los medicamentos prescritos, “por lo que los relacionados con la atención de las principales ECNT pudieron de no ser otorgados oportunamente”.

En el caso del IMSS, este sí presentó la información separada por las principales ECNT, así como de la obesidad; sin embargo, “sea de forma general o específica, los resultados de los indicadores definidos para medir el suministro de medicamentos a los derechohabientes y afiliados, revelaron que en ninguno de los casos se logró abastecer en su totalidad las recetas médicas, por lo que, a pesar de haber sido una prioridad programática dentro de la política, ésta sigue siendo una materia pendiente dentro de la atención”.

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