Un regalo que puedes abrir una y otra vez

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En los últimos tres años, el número de lectores en México se redujo en un 7.8 por ciento; de ahí la importancia de cultivar el hábito de la lectura desde edades tempranas

Fomentar el hábito de la lectura en los niños es darles un boleto para viajar por los caminos del tiempo y del espacio, y conocer la vida y las costumbres del mundo; al leer, activan su mente, desarrollan la imaginación y la creatividad, y enriquecen su vocabulario y sus formas de expresión.

Leer es un hábito, un placer que difícilmente se adquiere en la edad adulta si no se ha despertado en la niñez.

Hoy, en el Día Mundial del Libro, recordamos algunos clásicos de la literatura que ayudarán a despertar el interés de los más pequeños por la lectura.

Matilda de Roald Dahl
Charlie y la fábrica de chocolate de Roald Dahl
El Principito Antoine de Saint-Exupéry
El libro de la selva Rudyard Kipling
Cuentos de Navidad Charles Dickens
Alicia en el país de las Maravillas Lewis Carroll
El príncipe feliz Oscar Wilde

Herramientas tecnológicas, clave para fomentar la lectura

Si bien el acceso a la tecnología podría representar un reto para la industria editorial, en realidad esta se tiene que ver como una aliada, explicó la presidenta del Comité de Libros Infantiles y Juveniles de la Caniem, Alicia de los Monteros, al reconocer que el sector infantil y juvenil lee mucho, pero lo hace desde diferentes plataformas.

Debido a que en la actualidad es más fácil que un niño o un joven tengan acceso a un teléfono celular que a un libro, es importante profesionalizar al sector de la industria editorial y aprovechar las herramientas tecnológicas para fomentar el hábito de la lectura en estos segmentos de la población.

Subrayó que las herramientas tecnológicas fomentan un mayor acercamiento “en poblaciones vulnerables, en comunidades rurales, en prácticamente cualquier lugar del país, donde los chicos pueden tener acceso a un celular y quizá no a un libro”.

El tema es la distribución, el acceso y la disponibilidad de los libros, uno de los retos no solo de la industria editorial, sino de otros actores, como instituciones académicas y autoridades, pues en la actualidad esta población lee más que otras generaciones gracias al mundo digital.

México, país de no lectores

De acuerdo con el Módulo sobre Lectura (Molec)* del Inegi para el 2018, los lectores en México disminuyeron de 84.2%, en febrero de 2015, a 76.4%, en el mismo mes de este año.

De cada 100 personas mayores de 18 años lectoras de los materiales de Molec, 45 declararon haber leído al menos un libro, mientras que en 2015 lo hicieron 50 de cada 100 personas.

46.5% De las mujeres declaró que en los últimos 12 meses leyó algún libro; tres puntos porcentuales más que en el caso de los hombres (43.6%).

De la lectura de libros por temática, los más citados son los de literatura, con 40.8 por ciento; los libros de texto, uso universitario, de materias o profesiones en particular, con 33.6 por ciento; los de autoayuda, superación personal y religión con 28.2 por ciento; cultura general con 23.4 por ciento, y los manuales, guías, recetarios y otros, con 7.5 por ciento.

En promedio, se dedican 39 minutos por sesión continua de lectura y más de tres cuartas partes de la población lectora mayor de 18 años, consideran que comprende todo o la mayor parte de lo que lee, mientras que 21.6% dijo comprender la mitad o poco de la lectura que realiza.

*El Molec tiene el objetivo de presentar estadísticas sobre el comportamiento del lector mexicano mayor de 18 años y que reside en áreas del país con 100 mil o más habitantes. El modelo obtiene información de materiales como libros, revistas, periódicos e historietas con publicaciones tanto digitales como impresas, aparte de la lectura de páginas web o blogs.

¿Sabías que?

En 1995, la Unesco oficializó el 23 de abril como Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, que se celebra en esta fecha debido a que ese día, en el año de 1616, murieron tres de los más grandes autores de la literatura en lenguas inglesa y española: William Shakespeare, Miguel de Cervantes Saavedra (falleció el 22, pero en el siglo 16 la costumbre dictaba que se debía consignar la fecha del fallecimiento el día del entierro, que fue el 23) y Garcilaso de la Vega (aunque diversos historiadores datan su fallecimiento en tres días diferentes: 22, 23 o 24 de abril).