Cuando la venda de la justicia cae…

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Cuando en 2015 se supo que el presidente Enrique Peña Nieto había incluido a Eduardo Medina Mora en la terna de candidatos enviada al Senado de la República -para ocupar el cargo de ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; puesto vacante tras el fallecimiento de Sergio Armando Valls Hernández, tres meses antes- ardió Troya.

La polémica invadió redes sociales, publicaciones en medios de comunicación y charlas entre amigos; y no era para menos, el hecho de que un personaje tan cuestionado en su paso por la Procuraduría General de la República (PGR) – ex director general del hoy desaparecido Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), ex secretario de Seguridad Pública federal y ex embajador- de pronto pudiera portar una toga y enarbolar la bandera de la impartición de justicia era, perdóneme usted, una ¡mentada de madre!

De nada sirvieron los señalamientos, las manifestaciones, las exigencias de una corte independiente, el hashtag #SinCuotasNiCuates, las más de 50 mil firmas en change.org, la moción suspensiva de legisladores para que no arrancara la discusión y votación… Medina Mora fue ratificado por el Senado –con el apoyo del PRI, PVEM y del PAN- y ¡rindió protesta como ministro!

Este hombre, a quien le debemos que la Suprema Corte hubiera suspendido indefinidamente cualquier investigación y procesamiento por parte del gobierno de Chihuahua, en contra de Peña Nieto y de miembros de su gabinete, se encuentra en el ojo del huracán tras haber sido publicado que la National Crime Agency en Reino Unido ha detectado transferencias millonarias, en los dos últimos años, a cuentas del ministro… por un monto de 2 millones 383 mil 526 libras esterlinas.

Adicionalmente, de acuerdo con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, también recibió -según la columna de Salvador García Soto- depósitos por más de dos millones de dólares.

Por supuesto, Medina Mora negó la información, tildándola de “falsa e inexacta”; sin embargo, el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, Santiago Nieto, escribió en Twitter: “La #UIF recibió una solicitud proveniente del Senado para analizar la información de transferencias financieras de un ministro. Se actuará conforme a Derecho. Mi reconocimiento perenne al Poder Judicial de la Federación, los hechos de una persona no trascienden a la institución.”

“En caso de que existan indicios de una actividad ilícita, una vez analizada la información de sede nacional e internacional, se procederá en consecuencia. La política del Gobierno de México es cero tolerancia a la corrupción”, añadió en un segundo tuit.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador confirmó que la información había sido aportada por el Gobierno de Estados Unidos, “Pero eso no significa que sea culpable” –dijo- aunque aseguró que “no se tapa nada, no hay impunidad para nadie”… Al tiempo.

Por lo pronto, permítaseme traer a colación que -en junio de 2016- en su discurso en la Cumbre de Jueces Panamericanos sobre Derechos Sociales y Doctrina Franciscana, el Papa Francisco habló de la tendencia -cada vez mayor- de licuar la figura del juez a través de las presiones…

“Yo sé que ustedes sufren presiones, sufren amenazas en todo esto, y sé que hoy día ser juez, ser fiscal, es arriesgar el pellejo, y eso merece un reconocimiento a la valentía de aquellos que quieren seguir siendo libres en el ejercicio de su función jurídica. Sin esta libertad, el poder judicial de una Nación se corrompe y siembra corrupción. Todos conocemos la caricatura de la justicia, para estos casos, ¿no?: La justicia con los ojos vendados que se le va cayendo la venda y le tapa la boca”, agregó.