Hablemos del TDAH

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) que inicia en la infancia se presenta de forma diferente en cada etapa de la vida, ocasionando un impacto en el entorno familiar, social y laboral

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es considerado uno de los desórdenes del neurodesarrollo más frecuentes en la niñez, que, de no ser tratado de manera adecuada, puede derivar en una adultez con problemas graves de ansiedad y depresión.

De acuerdo con la especialista Alethia Brunner, antes se pensaba que el TDAH era una cuestión propia de la niñez; sin embargo, hoy en día ya está aceptado a nivel psiquiátrico y médico a nivel mundial que el déficit de atención se padece a lo largo de toda la vida.

“En el caso de los niños, la hiperactividad es de tipo motora, es decir, que todo el tiempo están hiperactivos, saltando; cuando llega la adolescencia y la edad adulta, esta hiperactividad se vuelve de tipo cognitiva, esto es, que son personas que tienden a la rumia mental, todo el tiempo están pensando en algo y esto genera problemas de ansiedad”.

Para Alethia Brunner, quien participa en el proyecto de investigación TDAH en niños y adolescentes, a cargo de la doctora Josefina Ricardo Garcell, los casos más difíciles son los que se detectan en la adolescencia y en la edad adulta, sin un diagnóstico previo, ya que las personas acuden con un especialista por depresión, problemas en sus relaciones interpersonales, codependencia a alguna droga o al alcohol, lo que hace que muchas veces rechacen el tratamiento.

“El TDAH es una condición que aparece en la infancia, que en muchos casos no se diagnóstica a tiempo y que se sigue arrastrando hasta la edad adulta. Aunque aquí hay que puntualizar que existen otras cuestiones médicas que pueden generar problemas en la atención e hiperactividad, como el síndrome frontal, que es cuando hay un daño en el lóbulo frontal y entonces la persona parece que tuviera inatención e hiperactividad, este se da por otras cuestiones, como una caída, un accidente, un choque, alguna bacteria, una enfermedad viral grave que no fue atendida correctamente, y puede generar síntomas de inatención”, explicó la experta, al recordar la importancia de un diagnóstico adecuado.

El grupo de investigación de la Dra. Josefina Ricardo Garcell se enfoca en realizar un protocolo de estimulación magnética trascraneal repetitiva en escolares con TDAH.

“En mi caso, llevo un proyecto de doctorado en el que trabajamos con adolescentes entre 14 y 18 años, varones, a los que les damos estimulación magnética, con el objetivo de disminuir la sintomatología. Aunque no tenemos un parámetro de lo que es normal, porque en el ser humano no hay una normalidad, tenemos números que nos llevan a lo más cercano a la media. Al terminar este tratamiento, se canaliza a los pacientes a un tratamiento farmacológico o a base de deportes, según los resultados obtenidos”, puntualizó la experta, al recordar que el TDAH no se cura, solo se controla.

“Yo menciono el TDAH como una condición, porque es algo que vas a tener toda tu vida, algo a lo que te tienes que ajustar, y dependiendo de las condiciones del medio, van a ser los tipos de tratamiento que necesites”.

El TDAH en el mundo

“Las estadísticas en México sobre el TDAH están pésimas, no se han hecho estudios serios, solo hay datos de organizaciones, pero no de instituciones que se dedican al consenso”.

Alethia Brunner
Investigadora

De todos los adolescentes que hay en el mundo sufre este trastorno. En Estados Unidos, un 30 por ciento de la población infantil diagnosticada seguirá presentando síntomas de la condición en la etapa adolescente.

La mayoría de las investigaciones arroja que esta condición se presenta más en hombres que en mujeres, en una proporción de 3 a 1, sin embargo, hay que tomar en cuenta que, a nivel social, a un niño se le permiten más juegos físicos y, en cambio, a una niña se la tiene tranquila, es decir, que las niñas con TDAH generalmente no son diagnosticadas porque tienen síntomas cognitivos, no motores.

Síntomas

Niños
Hiperactividad
Inatención
Problemas para concentrarse
Impulsividad

Adolescentes

Inatención
Hiperactividad
Impulsividad
Déficit de habilidades sociales
Falta de organización y planificación
Poca integración en grupos
Frecuentes cambios de humor

Adultos

Impulsividad
Desorganización
Problemas para concentrarse en una tarea o para realizar múltiples tareas a la vez
Actividad excesiva o inquietud
Baja tolerancia a la frustración
Cambios de humor frecuentes

Rompiendo mitos

Por su parte, el doctor Jorge Sánchez, quien también forma parte del equipo de investigación de la Dra. Josefina Ricardo Garcell, consideró que existen muchos mitos que dificultan el diagnóstico y tratamiento del trastorno.

– El TDAH sí existe. Actualmente hay gente que menciona que no existe, que es un invento para vender más fármacos y limitar las capacidades del niño.
– El niño con TDAH es un niño normal, con capacidades normales.
– El fármaco no es perjudicial para la salud del niño. Como todo fármaco tiene efectos adversos, pero el trabajo de los médicos es ver que el medicamento se dé en dosis y horarios adecuados.

El 13 de julio se celebra el Día Internacional del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, para concientizar a la población sobre la importancia de un diagnóstico y tratamiento adecuado.

¿Sabías que?

El TDAH produce problemas en los circuitos reguladores que comunican dos zonas cerebrales: córtex prefrontal y ganglios basales. Estas áreas se comunican a través de la dopamina y la noradrenalina. Al tener una liberación deficitaria y un alto nivel de recaptación de estos neurotransmisores, se altera la neurotransmisión, afectando a la atención, el estado de alerta, la memoria de trabajo y el control ejecutivo.