Periodismo móvil… más allá de un celular (1a. parte)

Aunque realmente no es un concepto necesariamente nuevo, en los últimos dos años hemos visto con mayor frecuencia referencias del llamado Periodismo móvil (Mobile Journalism -Mojo-, en inglés), entendido como aquel periodismo en el que reportamos e informamos “en tiempo real”, utilizando un teléfono inteligente.
Ana Puod, editora gerente de News5 de Filipinas, comentó en una entrevista para la Red Internacional de Periodistas (IJNet) que actualmente el 50 por ciento de los contenidos de sus noticiarios de televisión se componen con material producido desde un teléfono móvil.
“El contenido móvil se compone en parte de historias orgánicas recopiladas por nuestros reporteros para nuestros canales de televisión y plataformas digitales. También tenemos una nueva división social llamada N5X, que se enfoca en historias grabadas y producidas enteramente con teléfonos móviles”, dijo.
Y es que actualmente algunos medios utilizan los teléfonos celulares solo como recurso cuando no cuentan con una cámara ni un equipo de transmisión satelital. Las televisoras transmiten en vivo a través de plataformas como Skype o, en el peor de los casos, utilizando los servicios de ‘streaming’ de plataformas como Twitter y Facebook.
Esto último es tristemente más común en los sitios nativos digitales.
Pero Puod dijo que la generación de contenido con teléfonos inteligentes va más allá de la transmisión en vivo o la edición de videos, sino que trabajan en una redacción móvil.
“También hemos creado una dinámica de trabajo en la que los periodistas investigan y escriben textos en sus teléfonos, que llegan a un editor digital en una app de chat. Esto significa que pueden trabajar de forma remota y aun así estar igual de actualizados que la televisión o las salas de prensa de los periódicos”.
Hace casi dos años me tocó cubrir en tiempo real para Efekto TV el terremoto del 19 de septiembre y durante dos semanas los trabajos de rescate en la colonia Condesa y la colonia Roma, y en municipios afectados del Estado de México.
En los primeros días, mi herramienta fundamental fue el teléfono celular, porque la y los camarógrafos del canal estaban asignados a cubrir otras zonas afectadas.
Con el teléfono celular pude hacer enlaces vía Skype para transmitir en vivo, pude registrar video y audio y luego editarlo en el mismo dispositivo para enviarlo a la redacción a través de plataformas como WeTransfer.
Redacté guiones para radio y televisión, así como textos para las notas de web y del periódico impreso, además de grabar voz en off para mis notas y reportajes.
Pero ya desde 1999, cuando trabajaba en TO2.com, el primer diario nativo digital en México, teníamos unas microcomputadoras en las que teníamos un editor de texto, acceso a correo electrónico e internet y hasta podíamos las y los reporteros publicar directamente en el sitio.
Este es el sentido del periodismo móvil, pero el mayor reto es no sacrificar calidad y profesionalismo en aras de hacerlo “en tiempo real”.

*Periodista. Autor del Manual de autoprotección para periodistas y de la Guía de buenas prácticas para la cobertura informativa sobre violencia.