Pioneros, guardianes, integradores y conductores

Cada uno tenemos nuestra personalidad y manera de ser; de ahí que los seres humanos seamos únicos e irrepetibles. Bueno, hasta cierto punto…
Si te pregunto, lector/lectora, si te consideras introvertido o extrovertido, encontrarás que muchos tendrán una manera de ser similar a la tuya. No son exactamente como tú, pero te identificarás con ellos simple y sencillamente porque tienden a reaccionar como tú lo harías. Por ejemplo, los introvertidos tienden a odiar los eventos sociales y prefieren pasar su tiempo libre solos, haciendo cosas que les gustan, como pasear o leer; al contrario de los extrovertidos, que son más bien conversadores, sociables, emprendedores y expresivos. En un libro intitulado Business chemistry (La química de los negocios), se identifican algunos patrones recurrentes de personalidad dentro de las organizaciones. Suzanne
Vickberg y Kim Christfort, sus autoras, colaboran en Deloitte Green Experience, una casa consultora enfocada en la innovación empresarial.
Fruto de sus investigaciones, ambas ejecutivas identificaron cuatro tipos de personalidad comunes en los integrantes de los equipos de trabajo de las compañías a las que asesoran.
Si te interesa saber a cuál te asemejas más en tu manera de ser, pon atención a las siguientes descripciones:
Primer tipo: eres espontáneo, extrovertido, adaptable, imaginativo, innovador, entusiasta y arriesgado; no te gusta seguir las reglas y odias que te digan que algo no se puede hacer. Segundo tipo: eres diplomático, evitas las confrontaciones y buscas la empatía con los demás; tus gustos son conservadores y valoras la colaboración, la comunicación y el respeto. Tercer tipo: eres una persona lógica, competitiva, llena de curiosidad y enfocada en el logro de metas; te gustan los retos, dices las cosas como son y muestras poca paciencia hacia los indecisos y los ineficientes. Cuarto tipo: eres metódico, reservado, práctico, detallista y leal; sabes planear, eres confiable, consistente y te ponen de malas el desorden, la ambigüedad y las presiones de tiempo.
Si te identificaste más con el primer tipo, eres un Pionero; si te inclinaste por el segundo, eres un Integrador; si optaste por el tercero, eres un Conductor, y si preferiste el cuarto, eres un Guardián.
En un ensayo publicado en Harvard Business Review, Vickberg y Christfort dan cuenta de estos estilos:
Pioneros: Son personas llenas de energía a las que mueve la imaginación y la búsqueda de posibilidades. Les encanta tomar riesgos y son altamente intuitivas. Se valen de su creatividad para llevar a la realidad sus ambiciosas ideas.
Guardianes: Procuran la estabilidad, el orden y la disciplina. En vez de tomar riesgos, prefieren irse a lo confiable y seguro. Se nutren de las enseñanzas del pasado y, dado que son prácticos, en vez de especular prefieren poner los pies sobre la tierra.
Conductores: Les resultan emocionantes los retos y se enfocan en los resultados. Se enfrentan a los problemas de manera decidida, apoyados en la razón y la lógica; harán lo necesario para sentirse y ser
triunfadores.
Integradores: Cuidan y atesoran las relaciones, pues para ellos es fundamental llevarse bien con sus semejantes. Echan mano de la conciliación y la diplomacia para ayudar a los equipos de trabajo a lograr el consenso y mantenerse unidos.