Periodismo móvil… más allá de un celular (parte II)

Conocí a Ariel Téllez Paredes en 2002, cuando coincidimos en un empleo. Nos hicimos amigos porque debíamos compartir varios proyectos, cada quien desde su trinchera y experiencia. En ese mismo año, me enseñó a programar en HTML y a hacer páginas web utilizando para ello un dispositivo móvil, una Palm modelo M-100, que era el más básico en ese entonces.
En 2003, lo obligué a tomar un curso de periodismo digital y recuerdo que me reclamaba porque no veía motivo para asistir cuando él es ingeniero en sistemas. Le expliqué que necesitaba ir al curso para entender cómo pensamos las y los periodistas.
No recuerdo si fue en 2003 o ya en 2004 que, bajo su consejo, compré lo que en este país fue el primer teléfono inteligente, un Palm Treo.
Palm Treo era una gran herramienta que me permitía no solo continuar con mi aprendizaje de programación web desde una Palm, también podía tomar fotos, grabar pequeños clips de video, redactar documentos en Word, consultar y crear bases de datos en Excel y hasta armar presentaciones en Power Point. Es más, ese modelo de Palm me permitía enviar información y datos por correo electrónico y vía Messenger, que en aquellos años eran plataformas de conversación de Hotmail y de Yahoo.
Este teléfono inteligente me permitió hacer coberturas periodísticas desde lugares impensables antes de ese desarrollo tecnológico, como cuando cubrí aquel terremoto que azotó los límites de Colima y Jalisco en 2004, o el paso del Huracán Isidoro en Yucatán ese mismo año.
La semana anterior, comentaba yo que eso del periodismo móvil no era nada nuevo, pero ahora tenemos más y mejores herramientas para hacer coberturas más efectivas y por eso, antes de comprar un teléfono celular, debemos pensar en todas las posibilidades que nos da tener un dispositivo de esos. No debemos comprar un teléfono inteligente solo porque tiene una buena cámara.
Y además del teléfono, ¿qué más necesitamos? He aquí una breve lista:
1. Un tripié pequeño y ligero, pero lo suficientemente fuerte como para que no se caiga a la primera ventisca.
2. Un tripié de mesa para el celular. Algunos tienen hasta control remoto vía Bluetooth.
3. Nunca sobra el atril para auto, pues a veces podemos hacer grabaciones, enlaces o transmisiones en directo estando en movimiento.
4. Una o dos (o las que sean necesarias) baterías de carga extra para nuestros dispositivos.
5. Lentes para celular. En el mercado hay buenos lentes angulares y telefotos.
6. Un micrófono Lavalier (de solapa) para registrar de mejor manera las voces.
7. Un micrófono ambiental, si lo que queremos es grabar sonidos ambiente.
8. Una lámpara de luz fría; puede ser recargable o de pilas. En tiendas especializadas, podemos encontrar lámparas conocidas como Sun Gun, que son muy buenas para iluminar de día y de noche.
9. Audífonos, que no pueden faltar. Inclusive para enlaces en corto, los audífonos manos libres que vienen con el celular son excelentes porque pueden usarse como micrófono de solapa.
10. Adaptadores para conectar el dispositivo a consolas, monitores o pantallas externas.
11. Cables de extensión para micrófonos y audífonos.
12. No olvides los cables, adaptadores y cargadores para todos tus dispositivos.

*Periodista. Autor del Manual de autoprotección para periodistas y de la Guía de buenas prácticas para la cobertura informativa sobre violencia.