Cuando la poesía “se escribe con sangre”…

De enero a junio de 2019, en el país se registraron 10 mil 274 homicidios dolosos y 33 culposos (es decir, estos últimos, por negligencia o falta de cuidado); 5 mil 633 lesiones dolosas y 216 culposas; y 105 feminicidios… todos, mediante el uso de alguna arma de fuego.
En Querétaro ─en el mismo periodo y también con armas de fuego de por medio─ hubo 52 homicidios dolosos, 71 lesiones dolosas y 4 culposas, además de 5 feminicidios; esto, según la incidencia delictiva del fuero común reportada al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) por las procuradurías de justicia y fiscalías generales de las entidades federativas.
En el ámbito federal, durante el primer semestre del año, fueron reportadas en México 7 mil 381 violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos; 172 en el estado.
Ante este escenario, cabe retomar la aterradora radiografía presentada el martes de la semana pasada por el propio secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, en la que habló de dos millones 12 mi 573 armas ingresadas ilegalmente al país y 12 mil 573 (8 mil 536 cortas y 4 mil 037 largas) que fueron extraviadas o robadas de las licencias oficiales colectivas ─es decir, adquiridas por autoridades─ en los últimos doce años.
Lo anterior ─según explicó─ con base en información de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos: “ellos calculan en 200 mil armas al año que ingresan al país”.
De acuerdo con estos mismos datos, en los últimos diez años han sido aseguradas 193 mil 413 armas en nuestro querido México. El 70 por ciento de estas proviene de Estados Unidos, principalmente del sur (el 41 por ciento de Texas, 19 de California, 15 de Arizona y el 25 por ciento de los demás estados de la Unión Americana); el resto, de España, Italia y Austria, entre otros países.
“Y los principales puntos identificados en el tráfico de armas son San Diego-Tijuana, El Paso-Ciudad Juárez, Laredo-Nuevo Laredo, McAllen-Reynosa y Brownsville-Matamoros”, detalló el funcionario federal; quien, además, puntualizó que ─hasta este mes de agosto─ en Estados Unidos existen 133 mil 753 licencias para la venta de armas de fuego; de las cuales, 22 mil 689 corresponden a los cuatro estados fronterizos con nuestro país (7 mil 962 en California, 3 mil 188 en Arizona, mil 047 en Nuevo México y 10 mil 492 en Texas).
Asimismo, la fuerzas armadas han adquirido ─del 2009 al 2019─ un total de 18 mil 212 armas. Los Gobiernos de los estados han comprado 228 mil 391, otras dependencias (Pemex, CFE, Banxico, etc.), 76 mil 820; en cuanto a personas físicas, particulares y militares han obtenido 113 mil 074 armas; y las empresas de seguridad privada, 32 mil 340. Dichas cifras nos hablan de un total de 450 mil 625 armas comercializadas legalmente.
Por otro lado, en el mismo lapso en comento, 193 mil 413 armas han sido aseguradas por autoridades federales, estatales y municipales; y 139 mil 276 han sido recuperadas en las campañas permanentes de canje de armas.
En este momento hay 370 puestos militares de seguridad en todo el territorio nacional: 10 estatégicos, 12 móviles y 37 de seguridad regionales.
Así las cosas, y a partir de la cantidad de armamento que ha entrado de manera clandestina al territorio nacional, hay algo así como un millón 679 mil 884 armas por recuperar… lo que significa que las acciones emprendidas hasta ahora para contrarrestar el tráfico de armas de fuego han sido evidentemente insuficientes.
“- William Blake… ¿Sabes utilizar ese revólver?
– No muy bien.
– Será el sustituto de tu lengua. Aprenderás a hablar con él… y así tu poesía se escribirá con sangre.” (Dead Man)