“Jugaré hasta que ya no pueda”

Lorenzo Mata llegó a Libertadores el año pasado, con la esperanza de erigirse como la máxima figura del club; no obstante, un año después, las lesiones no le han permitido mostrar todo su potencial

“Si puedo jugar, lo voy a hacer. Cuando iba a la universidad, mi entrenador una vez me dijo: ‘Tienes que jugar hasta que ya no puedas’, y eso es lo que pienso seguir haciendo… hasta que ya no pueda”, así responde Lorenzo Mata, al cuestionar su poca actividad por la recuperación de las operaciones que ha sufrido en los últimos años.

Sentado en una silla plegable, con unos shorts negros que dejan ver las cicatrices por jugar a su máxima capacidad durante varios años, Lorenzo explica las dificultades que le han acarreado las lesiones y que varias veces le hicieron pensar en abandonar todo.

“Ya no quería seguir, mentalmente estaba cansado, pero no dejé que me venciera y encontré la motivación”, titubea, y continúa: “No sé si este año es mi última temporada, o la próxima, o si me retire a media temporada… No sé lo que va a pasar, pero por ahora, espero jugar”.

Con 33 años y una carrera que comenzó desde la preparatoria, el basquetbol ha dejado estragos en sus rodillas: “ya no tengo cartílago en una rodilla, tengo los meniscos dañados, mi última operación fue en los ligamentos”.

Libertadores comenzó la temporada contra Abejas de León, enfrentamientos en los que no participó Mata, pues el jugador viene saliendo de rehabilitación. “Sí puedo jugar, pero no estoy al 100, creo que ya no puedo estarlo”.

Lorenzo también señala que, si bien en la cancha no aporta lo que se esperaría, también puede ayudar al equipo desde lo mental, pues su experiencia aporta al club; además, quiere mantenerse como un ejemplo para los jóvenes.

Deuda con la afición

El californiano se mueve de la silla, estira las piernas, las recoge, no se ve muy cómodo; entre los silencios se escucha el rechinar de la silla, que aguanta a un jugador de dos metros y seis centímetros, además de más de 100 kilos.

“Sentía que estaba en deuda con ellos (la afición), pero no es mi culpa lo que está pasando. Hay gente que me entiende y hay otra que no. Tuve años buenos, muchos me vieron jugar, algunos incluso vienen de diferentes partes de la República para verme; endeudado no, pero sí me siento mal, porque me quieren ver al 100 por ciento. Espero que esta temporada pueda darles algo de satisfacción”.

En agosto del año pasado, Libertadores anunció la llegada del basquetbolista, incorporación que se tardó un mes en hacerse oficial, debido a que Mata se negaba a moverse de Soles, equipo con el que fue campeón.

“Honestamente, yo no quería venir y estaba buscando la manera de encontrar mi felicidad, pues yo estaba feliz; además, tenía reciente una operación y quería lo mejor para mi rodilla… Yo venía de ganar un campeonato a uno de los peores equipos de la liga; ¿como querían que les ayudara, si no podía jugar?”.

Tras la presentación con bombo y platillo, Mata disputó algunos encuentros con el cuadro queretano, pero ya lejos de su mejor nivel; además como se esperaba, el equipo no calificó a playoffs.

“Yo soy un ganador, la temporada pasada fue la primera en la que no estuve en playoffs; ahora quiero ayudarlos a ser un equipo ganador y sé lo que se necesita para ello”.

El futuro, la LNBP, de Lorenzo y otras cosas

“Para la actual temporada, armaron un buen plantel, falta mucho trabajo; cada juego va a ser un examen para seguir mejorando. Mi objetivo no es llegar a playoffs o un campeonato, por ahora es ganar cada partido y que las cosas se vayan armando lentamente”.

Tras lo vivido, al ser vendido a un club al cual no quería ir, el basquetbolista señaló: Esto es un negocio, no va a cambiar pronto, creo que se tiene que regular ese tema, preguntarle al jugador, pues es el que atrae a la afición. Yo espero hacer algo, ya voy de salida, estoy haciendo todo para ayudar a la juventud”.

¿Lorenzo Mata admira a alguien?, se le pregunte, piensa en su respuesta: “A mi mamá, Reyna Real: prácticamente me crió sola, trabajando desde la mañana hasta la noche para darme lo que yo necesitaba; ella es mi motivación para seguir adelante”.

Y al preguntarle cómo se describe a sí mismo respondió: “Soy una persona seria, humilde, siempre quiero lo mejor para todos. Uno de mis problemas es que pongo a otros primero que a mí, me cuesta decir no. Vengo de nada, yo soy yo”.

Libertadores está de regreso