Este Día de Muertos, un homenaje para estos huercos

La calaca en septiembre anduvo muy activa,
pues se enfrentó con dos grandes de la melodía:
Camilo Sesto con ‘look’ de muerto,
y José José, “El triste”, al que escondieron sus restos.

Aunque Sarita guardó con gran alevosía el cadáver,
al fin la mitad de “El Príncipe” llegó a México para despedirse,
entre fanáticos, imitadores y muchos malabares,
un último adiós le dieron para redimirse.

En la pobreza de las tierras oaxaqueñas,
la muerte miró de frente al brujo Toledo,
le dijo: “Francisco, es hora que guardes penas,
protestas y escritos, con todo y tus activismos”.

Otra víctima de la flaca,
Edith González la llamaban,
la aventurera que perdió la batalla
ante un cáncer de mala fama.

Por los caminos de la vida
andaba cantando Celso Piña,
“El rebelde del acordeón”,
que murió sin dar su último show.

Bajas ventas, el temor de las calaveritas y alfeñiques este Día de Muertos