El señor presidente no entiende que no entiende…

Estupefactos debieron estar los representantes de la Coalición Internacional de Organizaciones de la Sociedad Civil sobre Seguridad de los Periodistas (ISCO SOJ Coalition) que acudieron a la rueda de prensa del presidente López Obrador, la semana pasada; porque si bien se habían reunido antes ─según dijeron─ con unos 30 periodistas de más de 19 estados del país, pudieron constatar cómo desde Palacio Nacional se utiliza un lenguaje que agravia a estos profesionales.
“Mi nombre Silvia Chocarro y estoy aquí en representación de una misión internacional integrada por 17 organizaciones internacionales y regionales del mundo, que hemos venido a México a conocer de cerca la situación de violencia que viven los y las periodistas; y la situación de impunidad en torno a los crímenes contra ellos y contra ellas”, explicó una de las integrantes.
Luego, agradeció el apoyo de México a las resoluciones de Naciones Unidas ─especialmente a la que hace un llamado a las autoridades públicas a que se abstengan de denigrar a los periodistas─ porque las narrativas que los estigmatizan aumentan el riesgo de que sean objeto de amenazas; “y como usted bien sabe ─acotó─ las amenazas acaban en violencia real… Esto, presidente, está ocurriendo hoy en México”.
“En un país donde se amenazan, secuestran, donde desaparecen y matan periodistas, creemos que desde la Presidencia del gobierno hay que tener un cuidado exquisito con el lenguaje. Como usted sabe, el periodismo es una pieza fundamental de las transformaciones sociales y políticas”, agregó.
Y luego soltó la pregunta: “¿Se compromete usted hoy aquí, en este momento, a partir de ahora, a utilizar un lenguaje que en ningún caso pudiera estigmatizar el ejercicio del periodismo o a los y las periodistas? Podría responderme simplemente sí o no, si quiere explicar la respuesta también”.
López Obrador respondió, tajante: “Nunca he utilizado un lenguaje que estigmatice a los periodistas. Yo quiero estigmatizar a la corrupción, no a los periodistas”, para luego retomar lo repetido una y otra vez sobre la prensa sometida al régimen, sobre su derecho a ejercer la réplica; sobre cómo los que se dedicaron a saquear, a robar, a prostituirlo todo ─incluido el periodismo─ no están de acuerdo con lo que realiza.
“¿Se compromete usted a demostrar de manera clara y contundente su apoyo al rol del periodismo en una sociedad democrática y participativa, aunque este periodismo sea crítico con el gobierno?”, insistió ella.
“Siempre los he respetado a todos; no los veo yo como enemigos, sino como adversarios”, sentenció el presidente… y después, de nuevo, la reperiqueta: “Es que antes eran intocables: columnistas, conductores de radio, de televisión, que ganaban, no sé ahora cuánto, pero hasta un millón de pesos al mes o dos millones, los grupos de intereses creados, casi todos, tienen medios de comunicación…”, etcétera, etcétera, etcétera.
Corríjame si me equivoco, instó Chocarro: “¿Entiendo por la respuesta que usted ha dado que usted sí se compromete a utilizar un lenguaje respetuoso hacia los periodistas y al periodismo?”.
“Es que no he tenido otro lenguaje, no tengo por qué comprometerme; porque sencillamente actúo con respeto a todos”, replicó el mandatario.
Mientras, una brutal embestida contra la periodista en redes sociales con los hastags #PrensaChillona #PrensaCorrupta #PrensaSicaria #PrensaProstituta #PrensaChayotera, de aquellos que ─asegura la propia presidencia─ “son usuarios reales y, en menor medida, bots”; y a quien el mandatario ha agradecido su apoyo: “Metiche, lárgate a tu país, a mi presidente lo respetas”, “¿Quién se cree para querer decirle al Presidente cómo hablar o cómo lidiar con la #PrensaChillona al servicio de los golpistas?”.
Lo anterior, ratifica ─una vez más─ que el señor presidente, no entiende que no entiende…