Crimen y delincuencia causan más muertes que los conflictos armados: ONU

Según la Oficina Contra la Droga y el Delito de la ONU, en 2017 México tuvo una tasa de 24.8 homicidios por cada 100 mil habitantes, es decir, cuatro veces más alta que el promedio mundial

Aunque los gobiernos nacionales se han comprometido a reducir las tasas de mortalidad por homicidios en 2030 para cumplir las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reveló que las muertes violentas relacionadas con la delincuencia y el crimen han superado con creces a los fallecimientos causados por conflictos armados y terrorismo.

De acuerdo con los datos contenidos en el Estudio Global de Homicidios 2019 elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), 464 mil personas murieron víctimas de homicidio durante 2017; mientras que 89 mil fallecieron en conflictos armados y 26 mil perecieron como consecuencia del terrorismo.

“Entre los factores que impulsan este delito que se destacan en el estudio figuran la desigualdad, el desempleo, la inestabilidad política, la prevalencia de estereotipos de género en la sociedad y la presencia de la delincuencia organizada”, señaló el organismo internacional.

Pese a que la cantidad de víctimas de homicidio ha aumentado durante los últimos 25 años de 395 mil 542 a 464 mil alrededor del planeta, el incremento de la población mundial ha hecho que el riesgo de que una persona sea asesinada se reduzca de manera constante. Entre 1992 y 2017, la tasa global de homicidios por cada 100 mil habitantes bajó de 7.2 a 6.1.

“El crimen organizado por sí solo fue responsable de hasta un 19% de todos los homicidios en 2017. Desde el comienzo del siglo 21, las organizaciones criminales han causado la muerte de un número de personas igual al de todos los conflictos armados del mundo. Por otra parte, al igual que los conflictos armados, la delincuencia organizada desestabiliza a los países, mina el desarrollo socioeconómico y erosiona el Estado de Derecho”, enfatizó la UNODC.

Como consecuencia de las condiciones de desigualdad y las contradicciones en materia de desarrollo socioeconómico, América es el continente con el mayor índice de homicidios por cada 100 mil habitantes (17.2) y luego se ubica África, con 13.0. Por su parte, Europa, Oceanía y Asia tienen indicadores por debajo de la tasa mundial de homicidios por cada 100 mil pobladores 3.0, 2.8 y 2.3, respectivamente.

Dicho informe destaca “la importancia de un modelo de gobierno centrado en el Estado de Derecho, el control de la corrupción y la inversión en el desarrollo socioeconómico, incluida la educación, como elementos fundamentales para reducir la tasa de delitos violentos. Las armas de fuego, las drogas y el alcohol son otros factores que facilitan el homicidio y que es necesario abordar”.

Al analizar las cifras del Estudio Global de Homicidios 2019, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) destacó que la tasa de muertes violentas en territorio nacional fue de 24.8 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2017, es decir, cuatro veces más alta que el promedio internacional.

“En México, la tasa de homicidios está altamente relacionada al crimen organizado. La inestabilidad entre los cárteles ha aumentado la violencia en México. Los cárteles que eran considerados dominantes se han fragmentado. Esto ha provocado una lucha de poder y de control de terreno. México se encuentra, junto con Afganistán, con el mayor número de asesinatos a periodistas cometidos entre 2016 y 2017. En este periodo, se registraron 182 homicidios a periodistas en el mundo”, explicó esa organización.

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