El dilema de lavar o no los hongos o setas antes de consumirlos

Si de utilizar hongos o setas para preparar algún platillo se trata, la regla de oro es: aléjate del agua y el jabón; aunque te parezca poco higiénico

Al momento de entrar a la cocina y pensar en preparar algún platillo que incluya hongos o setas en sus ingredientes, de inmediato se podría pensar que es necesario lavarlo antes de utilizarlo, pues traen tierra, pero con ellos sucede lo siguiente:

Cuando lavas hongos o setas, es muy difícil que el agua se seque por completo y esto provoca que al cocinarlos no tengan un buen color, ni estén crujientes. Además, si después de lavarlos los guardas en un contenedor o bolsa, pierden su forma y sobretodo, su sabor.

Pero el hecho de no lavarlos con agua, no significa que no tengan que limpiarse. De hecho su limpieza es un poco más elaborada que sólo enjuagarlos con agua.

Existen dos métodos de limpieza en seco muy efectivos. El primero consiste en cepillar el hongo con una brocha pastelera o cepillo de dientes, de esta manera se cae con facilidad la tierra y el polvo que podrían traer.

Otra alternativa es utilizar un cuchillo de verduras y pelar desde abajo la “piel” que tiene tierra.

Pero si ninguno de estos métodos te deja tranquilo, no pasa nada si los pasas por un poco de agua rápido y los secas (uno por uno) con papel absorbente.

Eso sí, nunca los laves con jabón ya que absorben todo y no querrás terminar con hongos sabor jabón para trastes.

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