Bob, un alma rebelde del futbol

Cada 6 de febrero, Jamaica está de fiesta, pues denominaron esa fecha como el Día de Bob Marley, el padre del reggae

El alma rebelde del reggae, Bob Marley, ha dejado huella en su natal Jamaica y el mundo, que disfruta de sus canciones, de un aventurero del alma con sus letras que han sido inspiración para otros cantantes, pero, más allá de sus acordes y sonidos, está la otra pasión de Bob: el futbol.

Marley era un amante del balompié, deporte que disfrutaba practicar y observar, aun cuando no es una disciplina muy popular en la isla caribeña, sin embargo, cuando su selección disputa algún encuentro, es una fiesta en los estadios con los sonidos, colores y olores de los rastafari.

El intérprete aprovechaba cada oportunidad para enfrentarse en un partido ante sus compañeros; el futbol era parte de su ADN, su padre era de ascendencia inglesa, aunque no tuvieron una relación cercana, pero el futbol quedó impregnado en Bob.

“Si quieres llegar a conocerme, tendrás que jugar futbol contra mí y los Wailers”, señaló Marley en una entrevista. En las giras de sus conciertos, no se alejaba de su pasión y pedía un televisor para observar los encuentros, sobre todo los del Boys Town FC de Jamaica.

Cuatro años antes de morir, tras un partido en Inglaterra, el jamaiquino sufrió una lesión en el pie que descubrió un melanoma maligno; aunque los médicos intentaron persuadirlo para amputarlo, él se negó por cuestiones religiosas y con el paso de los meses el cáncer se desplazó por su cuerpo.

Cuando fue enterrado en Jamaica, se fue acompañado de su guitarra, una planta de marihuana y un balón de futbol.

Actualmente, los “Reggae Boyz” se ubican en el puesto 48 de 210 del ‘ránking’ que realiza la FIFA en el que clasifica a las selecciones según su desempeño futbolístico, y aunque están lejos de ser una selección del ‘top-10’, mantienen viva la pasión,¡ de la que tanto hablaba Marley cuando le preguntaban qué era el futbol: “¡Libertad!”.

BOB MARLEY