Carera, con la montaña en el alma

Juan Carlos Carera Casas ha representado a México en las carreras de montaña del mundo desde su juventud… y este 2020 tiene muy claros sus objetivos

Arturo Olvera

Juan Carlos sonríe al recordar cómo comenzó. “Por motivos económicos”. Sonríe y cuenta que sus padres lo impulsaban a correr porque a ellos les gustaba y que, para motivarlo, le pagaban. No recuerda cuánto. “Digamos que como 100 pesos”, recuerda y ríe.

Luego va de su infancia a su temprana juventud, cuando descubrió su talento y que en su alma estaba la montaña.

Con solo 13 años, debutó en el Ultramaratón de los Cañones, en Guachochi, Chihuahua; corrió 63 km con la comunidad tarahumara. Pese al desgarrador esfuerzo de bajar y subir por la Sinforosa, “La reina de las barrancas”, y terminar en 12 horas, volvió el siguiente año y el siguiente, y bajó su tiempo casi a la mitad.

De ahí vino el salto al mundial. Su amor por la montaña, talento y disciplina lo llevaron a cuatro mundiales, donde alcanzó dos segundos lugares, un tercero y un sexto. Lo mismo lo ha sostenido hasta ahora en su viaje a la cima deportiva, a las puertas de la Golden Trail Series (GTS) 2020.

El camino no ha sido fácil: las complicaciones económicas y la naturaleza de su deporte son dos obstáculos superados.

Carera recuerda Ring of steall, en Escocia, el año pasado, “una carrera salvaje” de 29 kilómetros, que lo sacó de la final de la GTS 2019.

“Sufrí mucho, mucho. Esa carrera me dobló, pero me hizo recapacitar en lo personal y en mi vida familiar, porque empiezas a valorar muchísimas cosas que tal vez con el tiempo y las carreras vas perdiendo. Piensas: ‘Yo soy el bueno’, pero ahí te das cuenta de que no eres nada en realidad… Esas carreras te tiran y a veces te levantas… Yo me levanté en su momento y acabé muy contento”.

Preocupación y motivación

Para ir a carreras hasta 2019, lo económico era preocupación y motivación: Juan Carlos se endeudaba para pagar parte de sus participaciones, pero lo veía también como motivación.

“Yo tenía que ver la forma (…) siempre he pedido dinero para hacer estos viajes, siempre con la idea de recuperarlo, volver y pagar, y gracias a Dios hasta ahorita se me ha dado”.

Hoy su expectiva cambia: busca que Buff internacional lo patrocine como hace Buff México.

“Este año (…) ya voy más liberado y espero que eso me cambie la forma de pensar. Ya no voy a ir pensando en lo económico, voy a pensar en mejorar mi lugar y, ¿por qué no decir?, querer ser el mejor. Muchos dirán: ‘¿cómo vas a ser el mejor?’, pero yo creo que sí se puede”.

Así, se perfila a llegar a la final del Golden Trail Series, en la Patagonia, el 7 de noviembre.

Para lograrlo, deberá estar entre los primeros del Maratón de Montblanc, de Sierre Zinal y de Pikes Peak, carreras emblemáticas en que enfrentará a los mejores. ¿Qué más iba a hacer, si su ambición es ser el mejor del mundo?