Contabilidad, ¿al servicio del empresario o al servicio del SAT?

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No hay que perder la esperanza, las promesas de que los cambios tecnológicos implementados por el SAT en los últimos años harán más fácil nuestra vida contable/fiscal algún día serán realidad, ¿o no?

Es más, algunas ya estarían facilitando nuestra vida si no es por los interminables cambios y adecuaciones que la autoridad realiza, por ejemplo, la facturación electrónica; no terminamos de ponernos de acuerdo en cómo realizarlas cuando viene otra oleada de cambios que las complica.

Las “facturas complementarias”de los cobros recibidos serán nuestro próximo dolor de cabeza aunque nos quieran vender la idea de que simplificarán nuestra vida y evitarán errores y/o mal entendidos entre los contribuyentes y la autoridad fiscal. Pero contrario a las buenas intenciones del SAT, según un estudio elaborado por la firma internacional TMF Group, en el que analizan la complejidad de distintos sistemas de cumplimiento fiscal alrededor del mundo (94 países), México es de los países más complejos de centro y sur América.

Nuestro país ocupa el 5to lugar en complejidad solo detrás de Brasil, Colombia, Argentina y Bolivia y nuestro mayor problema, según dicho análisis, está en la interminable lista de requisitos que los contribuyentes deben de cumplir para soportar sus operaciones diarias.

El estudio analiza los siguientes factores: a) Las reglas contables y fiscales de los distintos países, b) La complejidad de implementar las regulaciones para los contribuyentes y, c) El riesgo asociado con el no cumplimiento de la normatividad.

Según el documento la complejidad mexicana es única en lo que respecta al sistema de facturación/comprobación de las operaciones, en donde cada factura emitida en el país tiene que pasar por un proveedor autorizado por el gobierno para considerarse valida y donde las operaciones bancarias como los cheques y transferencias carecen de validez fiscal, lo que en la mayoría de los países no sucede.

Adicionalmente, el estudio critica que en un futuro cercano el tema de la facturación será aún más complejo pues los empresarios tendrán que emitir una factura “adicional” por cada pago recibido (CFDI complementario).

Peor todavía, en lugar de prever que México transitará a la simplificación, estiman que el gobierno mexicano seguirá su tendencia de exigir a los contribuyentes un mayor esfuerzo en la entrega de información.

Cierto, México sufre y ha sufrido de una tremenda evasión fiscal por parte de sus contribuyentes, era urgente que la autoridad lograra una mejor recaudación y vaya que lo están consiguiendo, según datos de la Secretaria de Hacienda los ingresos tributarios como porcentaje del PIB subieron de un 8.4 por ciento en 2012 a un 13.9 por ciento en 2016, sin duda un logro importante, pero eso sí, a costa de los contribuyentes pues el mayor esfuerzo ha venido de ellos.

En México ya no se sabe si la contabilidad está al servicio del empresario o al servicio del SAT.
Hasta la próxima semana. @Pacoceb