Periodismo en los tiempos de las Fake News

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Esther Wojciki, periodista de larga trayectoria, impulsora de grandes proyectos de comunicación digital y de plataformas de acceso libre como ‘ Creative Commons’ tiene entre muchas otras, la certeza de que en la era de la Post verdad, la gran mayoría de las personas no saben reconocer una noticia falsa.

“Si piensan en su propia educación, ustedes recuerdan cosas que hicieron y no lo que memorizaron. La memorización es inútil, lo que necesitamos es aprender a aprender”, dijo en una conferencia impartida en el marco del ‘ Campus Party México’ .

Y bajo esta premisa es que Wojciki dice que hay que cambiar el modelo educativo en el mundo dejando que cada estudiante pueda expresarse con libertad y apostar a su propia creatividad, en vez de saturarse de datos que tratará de recordar a la hora de presentar un examen.

Partiendo de esta premisa que es del todo certera, es que nos encontramos todos los días consumiendo una gran cantidad de información desde todos los frentes. Los medios tradicionales hace muchos años que perdieron la batalla de la primicia ante la embestida permanente de información que circula a través de Internet. Las nuevas generaciones consumen cada vez menos medios impresos, radio y televisión y dedican la mayor parte de su vida a las plataformas sociales de Internet como Twitter, Facebook, Tinder, Snapchat.

En Estados Unidos en 2016 un estudio reveló que el 75 por ciento de los menores de 25 años consumen más noticias a través de Facebook. En medio de este mar de información, lo que debe ocuparnos es que no hay capacidad humana de poder filtrar tanta información y por eso hay sectores del ámbito político, económico e incluso criminal que han abusado de esa incapacidad de “curar información”, para saturarnos de noticias falsas o con verdades a medias que terminan siendo mentiras.

En parte fue gracias a las noticias falsas que el electorado en Estados Unidos decidió no votar por Hilary Clinton en las pasadas elecciones presidenciales. Y el razonamiento de Esther Wojciki de no saber diferenciar una mentira de hechos reales sin duda está relacionada con nuestra educación y la forma en cómo hemos ido aprendiendo a leer, a pensar, a razonar sobre lo que nos rodea. Pero también tiene que ver con la incapacidad de medios y periodistas de poder llegar a esas audiencias digitales.

A esto hay que sumarle esa tendencia de muchas personas (y de muchas organizaciones de derechos humanos) de mantener su discurso de aprobación hacia eso que llaman elegantemente “periodismo ciudadano”.

Cualquier persona, por fortuna, tiene el derecho a difundir sus ideas, a reproducir, allegarse y atraerse de información, eso se llama Derecho a la Libertad de Expresión, pero ejercer ese derecho bajo ninguna circunstancia convierte a nadie en Periodista.

El Periodismo es un ejercicio profesional, una actividad que requiere no solo de contar algo, sino de ponerlo en contexto, verificarlo, documentarlo, ir al lugar a recabar más datos y por eso debemos haber periodistas cada vez más profesionales que ante la abundancia de las llamadas ‘ fake news’ , podamos entregar al público no solo la versión real de lo que sucede, sino la información que le permita al público identificar lo que es verdad y lo que es mentira.

El reto que tenemos las y los periodistas ante la inmediatez de Internet y la abundante cantidad de información, es seguir siendo profesionales y no querer dar la nota primero, sino darla con la cantidad de información que la audiencia merece, porque algo de repente se nos olvida: la sociedad también merece mejores medios y mejores periodistas.

*Periodista, autor del ‘ Manual de Autoprotección para Periodistas’