Pobres de nosotros los periodistas, tan lejos de la DDHQ…

0
296

Resulta que para la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro, encabezada por Roxana de Jesús Ávalos Vázquez –con su nada despreciable salario mensual bruto de 102 mil 242 pesos con 78 centavos- el que lacomunicadora social del municipio de Querétaro, de cuyo nombre no quiero acordarme, haya decido de manera unilateral –en una especie de juicio sumario que evidentemente constituyó una forma de censura- quién ejerce y quién no el periodismo; no constituye una violación a derechos humanos.

Me explico. Presenté una queja ante la Defensoría luego de que –como ya lo he comentado en este mismo espacio- al dejar de laborar en un medio decomunicación impreso (en agosto de 2016) en el que me desempeñé como jefa de información, el municipio de Querétaro me impidió el acceso a su portal de prensa para el cual debía utilizar una clave que me había dado previamente, mientras otros periodistas seguían haciéndolo; con el argumento de que “dejé de ejercer el periodismo”, según reconoció posteriormente esa servidora pública.

La DDHQ aceptó mi queja, tras haber sido calificada como “probable violación de Derechos Humanos”; sin embargo, luego de cinco meses de un ir y venir de documentos en los que las respuestas de esa funcionaria lo único que dejaron claro es su soberbia y su falta de disposición para cumplir con la ley, extrañamente la Comisión les otorgó “valor probatorio”… y en consecuencia mandó a la basura mi queja (bueno en realidad lo dijo de una manera más sutil “hago de su conocimiento que se determinó la conclusión del expediente y su remisión al archivo como asunto totalmente concluido (…) al no advertir una violación a derechos humanos”).

Esto, a pesar de que la comunicadora reconoció que para la actual administración municipal solo ejerce el periodismo quien labora en un medio de comunicación, y solo quienes reunían esta calidad tenían el derecho de ingresar a su portal de prensa: “el sistema informático con que operaba el municipio de Querétaro requería la acreditación de los periodistas (nombre, correo electrónico y medio en el que laboraban), a fin de que se les enviaran los comunicados de prensa”, y que “al dejar de laborar en el periódico XXX fue suspendido ese envío pues, reitero, se realizaba por petición de parte de quienes ejercían el periodismo en un medio de comunicación”, señaló.

Ahora bien, si lo que venían haciendo estaba apegado a la ley, ¿por qué entonces dejaron de hacerlo posterior a una carta que dirigí al alcalde Marcos Aguilar Vega en la que solicité fundamentara legalmente y motivara las razones por las que ya no se me permitió el acceso al portal? Porque así lo reconoció este personaje ante la DDHQ: “ le informo que desde el 17 de enero del año en curso se incluyó en el referido portal del municipio los textos de los comunicados de prensa que antes se enviaban vía correo electrónico.”

Sin embargo, el que hayan dado marcha atrás a su política para que los periodistas accediéramos al portal de prensa, no significa que no hayan violado mis derechos… pero eso parece no entenderlo la Defensoría, lo cual es una muestra del desprecio de esta ‘ ombudsperson’ hacia el ejercicio periodístico; actividad que parece no entender –y mucho menos defender- y lo comento incluso por los ‘ malos modos’ en que, por ejemplo, suele responder a los reporteros cuando la abordan para entrevistarla.

¡Pobres de nosotros los periodistas, tan lejos de la DDHQ… y tan cerca de funcionarios que ‘ investigan’ a sus críticos, a quienes acusan de recibir dinero para hacerlo!

P.D. A pesar de la DDHQ, seguiré citando la resolución de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual resolvió un amparo en revisión (1422/2015) que “no es necesario que una persona acredite trabajar para algún medio de comunicación, o que presente un título profesional para justificar su carácter de periodista”.