La sobreexplotación de mantos acuíferos y el colapso de la ciudad

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“El hundimiento o subsidencia regional es un movimiento ocasionado por actividad sísmica o por extracción de agua en los acuíferos, lo que tiene como consecuencia el crecimiento de fallas geológicas, daños a carreteras, casas, canales de aguas residuales (lo que a su vez puede provocar contaminación de mantos acuíferos), cambio en las pendientes de los drenajes e inundaciones explica el Atlas de Riesgo del Estado de Querétaro; y agrega que el fenómeno puede variar según las características mecánicas e hidráulicas de los materiales geológicos de las zonas, así como el volumen de agua extraído.

Y detalla, que la mayoría de estas fallas están concentradas en el margen poniente de la ciudad de Querétaro… y menciona 12 fallas producto de tensión por sobreexplotación del acuífero.

El documento cita que existen dos fallas importantes que atraviesan la ciudad de norte a sur: la de San Miguel Carrillo y la de Tlacote-Las adjuntas; la primera –puntualiza- tiene caída hacia el noreste y la segunda hacia el noroeste. Así, “todos los asentamientos e infraestructura desarrollada en los mismos tienden a ladearse, fracturarse y finalmente, colapsarse”, advierte.

De hecho, explica que el fenómeno de colapso en la ciudad de Querétaro ha llegado a ser de 1.35 m al poniente y 0.95 m al oriente, “una de las causas es la sobreexplotación de pozos, que en su inicio eran aprovechados para la actividad agrícola, mismos que están ubicados al poniente de la ciudad, muchos de ellos están siendo utilizados también para el desarrollo de la actividad industrial; en los cuales se presume la extracción es mayor que en los situados al oriente de la ciudad cuyo uso es exclusivamente urbano”.

¿Y cómo disminuir el problema? Dejando de extraer el agua, aunque las deformaciones continuarán por la permeabilidad del material geológico (por lo mismo siguen apareciendo grietas y fallas).

Así las cosas, en la capital del estado, las principales fallas que afectan al desarrollo urbano -por la sobreexplotación de mantos acuíferos, el “fallamiento” y la erosión del sustrato en el que se encuentran los asentamientos- son: 5 de Febrero, Zona Industrial Benito Juárez, San Diego-La Carimbada, Jardines, Tlacote-Las Adjuntas-La Negreta, Pirámide de El Pueblito y Sistema San Pedro Mártir-Corregidora; las delegaciones más afectadas son Felipe Carrillo Puerto, Josefa Vergara y Hernández, Centro Histórico, Epigmenio González y Villa Cayetano Rubio.

El Atlas advierte a partir de un análisis -con proyección a 50 años- que el problema se intensificará en las delegaciones Epigmenio González y Josefa Vergara, y aumentará en las delegaciones Centro Histórico, Josefa Vergara y Santa Rosa Jáuregui.

“El problema de estos suelos se presenta en la primera capa, a escasos 50 cm de profundidad, como resultado de variaciones en su contenido de agua, el cual se ve influenciado por factores como las condiciones climáticas, oscilación del nivel freático, fugas e instalaciones hidráulicas y drenajes”, explica el documento de Protección Civil Estatal, el cual especifica también que los  daños más comunes en las construcciones son grietas, fisuras y rupturas de elementos estructurales y de cimentación; así como deformación de pavimentos y rupturas de conducciones.

Tomar conciencia del problema…

El pasado 2 de agosto, el Colegio de Ingenieros Civiles (CICEQ) informó que en coordinación con el Centro de Geociencias de la UNAM y especialistas en la materia convocarán a autoridades de los tres niveles de gobierno para impulsar la seguridad hidráulica y del acuífero queretano; asimismo, hablaron de la importancia de que los constructores tomen conciencia de la protección que debe existir en el desarrollo urbano, del acuífero de la zona metropolitana de Querétaro.

La investigadora de la UNAM, Dora Carreón Freire, explicó que actualmente trabajan en la elaboración de una base de datos conjunta entre CONAGUA, CEA y CEI para saber el número exacto de pozos de los que se extrae agua. Advirtió que se carece de una norma técnica y que la seguridad hidráulica de todos los canales se basa únicamente en criterios.

“Tenemos 276 pozos identificados en el acuífero del estado de Querétaro de donde se extrae agua, pero es necesario que se sigan criterios técnicos para este propósito y para ello es fundamental tener sistemas de monitoreo porque no tenemos datos fidedignos de los niveles de agua subterránea en la ciudad de Querétaro”, puntualizó.